viernes, 15 de febrero de 2008

Admiradores indeseables

A Daniel Ortega le gusta Obama. El que fuera famoso líder de los sandinistas en Nicaragua, legendario enemigo de los Estados Unidos, receptor en los 80 de importantes paquetes de ayuda económica y militar de la Unión Soviética, mientras el Presidente Reagan trataba de empujar el país centroamericano hacia su órbita movilizando a las columnas de los Contras, sólo tiene buenas palabras para el Senador Obama. Podría ser el primer síntoma de un mal que ya hizo naufragar electoralmente a John Kerry hace cuatro años.

El entonces candidato demócrata empezó a comprobar que era el candidato preferido de todos los personajes extranjeros que son presentados a los niños americanos como hombres del saco cuando no comen la merienda. La desgracia culminó cinco días antes de la gran elección, con un video de Bin Laden pidiendo a los estadounidenses que no votaran por Bush. Esperemos que Obama no de lugar a la repetición de tan desafortunados episodios. Nicaraguan leader calls Obama's campaign 'revolutionary'

(...) President Daniel Ortega, who led the 1979 revolution in Nicaragua, says Barack Obama's presidential bid is a "revolutionary" phenomenon in the United States.

"It's not to say that there is already a revolution under way in the U.S. ... but yes, they are laying the foundations for a revolutionary change," the Sandinista leader said Wednesday night as he accepted an honorary doctorate from an engineering university.

Ortega led a Soviet-backed government that battled U.S.-supported Contra rebels before he lost power in a 1990 election. He returned to office last year via the ballot box.

In statements broadcast on Sandinista Radio La Primerisima, Ortega said he has "faith in God and in the North American people, and above all in the youth, that the moment of great change in the U.S. will come and it will act differently, with justice and equality toward all nations." (...)

3 comentarios:

octopusmagnificens dijo...

Ortega había empezado moderado en este su segundo periodo presidencial, pero Chávez ha ido (re)radicalizándolo paulatinamente.

Cormac Milius dijo...

Y no olvidemos que Castro dijo hace unos meses que el ticket Obama/Hillary sería imbatible. Es verdad que por ahí vendrán los problemas para los demócratas pero no es menos cierto que con Barack o incluso con la Clinton tipejos como Hugo no podrían soltar sus insultos como con Bush. Y eso también cuenta. Dígase lo mismo de la imagen de USA en Europa y en el mundo en general.

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Eso que dices depende del apoyo que tenga el Presidente en casa. Si el Presidente tiene un gran apoyo en el interior, en el exterior no tienen más remedio que respetarlo. Que hagan chistes o no hagan chistes es lo de menos. la cuestión es que el Presidente mantenga su influencia en ele xterior. Y esod epende del apoyo interior. De la fortaleza o debilidad que proyecte.