viernes, 19 de septiembre de 2008

1984 Election Night - CBS/ABC/NBC/CNN

(Recupero este post porque un lector me informó que los videos ya no se veían porque habían sido removidos de su lugar original en Youtube. Ya está el problema arreglado, y podéis volver a ver el resumen de aquella noche eelctoral en la que una agradecida Minnesota se descolgó del resto de la Unión por amor a su hijo favorito.)

"Tú no has dejado al Partido Demócrata. El Partido Demócrata te ha dejado a ti", esa fue una de las consignas del Presidente Ronald Reagan en las elecciones presidenciales de 1984. Enfrente tenía al Walter "I’m-going-to-raise-your-taxes" Mondale, el hombre que los demócratas habían nominado, dispuesto a seguir defendiendo los principios agotados de la vieja agenda demócrata, que ya no calaban entre la cada vez más dominante clase media inversora, y condenaban al Partido Demócrata a la representación de las minorías y los desfavorecidos.

El boom económico de 1983, con dramático descenso de la inflación y el desempleo, además del recuperado orgullo nacional tras la victoriosa intervención en la isla de Granada y el estímulo de los sueños heróicos y futuristas como la famosa Iniciativa de Defensa Estratégica, asegurarían para el Presidente Reagan una fácil reelección. Nunca deis mucho crédito a los sondeos de Newsweek.

Con el 58,8% de los votos, el ticket Reagan-Bush aplastaría al formado por Mondale-Ferraro -40,6% de los votos- la noche del 6 de noviembre de 1984. El Presidente republicano saldría triunfador en 49 estados de la Unión. Todos salvo Minnesota, estado natal de Mondale, y el Distrito de Columbia. 525 votos electorales para Reagan; 13 votos electorales para Mondale. Entre los estados más poblados, el Presidente ganaría Florida con el 65%; Texas con el 63%; California con el 57%; Michigan con el 59%; Illinois con el 56%; Ohio con el 58%; o la demócrata Nueva York con el 54%.

Los primeros resultados de la Costa Este comenzaron a salir cuando aún en el Oeste algunos estados seguían votando. Los resultados que salían eran tan desastrosos para los demócratas, que muchos de sus votantes en el Centro-Oeste perdieron la motivación para ir a votar. Aunque no hubieran alterado el resultado, hubieran podido maquillar algo la enorme diferencia en el voto popular nacional. La movida Reagan también se reflejó en las elecciones a las Cámaras, con derrotas de emblemáticas figuras demócratas como el Senador Dee Huddleston, en Kentucky. Continuando con el llamado Reagan's coattails -la influencia de la popularidad de Reagan en las elecciones al Congreso- que ya se vio en 1980.

Walter Mondale concedió su derrota en Civic Center de Saint Paul, Minnesota -precedente del actual Xcel Energy Center-, y el Presidente Reagan pudo celebrar su monumental victoria con sus entusiasmados seguidores en el Hotel Century Plaza de Los Angeles, California, el mismo lugar elegido para pasar la noche electoral de 1980.

Video I: Reagan cierra la campaña en San Diego, California; Mondale en Minneapolis, Minnesota / Dan Rather anuncia a priemrísima hora de la tarde-noche en CBS que Reagan supera los 270 votos electorales necesarios para ser reelegido Presidente.



Video II: Dan Rather entrevista a Jesse Jackson en CBS / Tom Brokaw anuncia en NBC que Mondale gana Minnesota.



Video III: Mondale acepta la derrota. Reagan proclama la victoria.



Más videos: Rather anuncia uno a uno segunda tanda de estados ganados por Reagan

9 comentarios:

octopusmagnificens dijo...

Sí, estas fueron las primeras presidenciales americanas de las que conservo recuerdos nítidos. Del Carter vs Reagan sólo vagos.

Jordi Coll dijo...

Mondale ganó Minnesota pero con sólo una décima de ventaja que es como si Reagan hubiera ganado.

Jordi Coll dijo...

Octopusmagnificens, tu que entiendes de esto, ¿la presentadora de ABC no se parece a la actriz morena de Los Ángeles de Charlie?

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Pues yo tenía 3 años y no recuerdo nada.

Me ha sorprendido encontrar tantas cosas en El País. No sabía yo que tuvieran online todo su archivo de hace más de 20 años.

Me gustaban aquellas elecciones de los 80 y 90. La televisión era lo más importante. Ahora ya estás demasiaod pendiente de internet. Recuerdo hace cuatro años que anduve entre la tele e internet porque quería recibir la informaicón al momento. Pero esa magia de la telkevisión, cuando todos los ciudadanos dependían de lo que dijeran allí, y a la misma hora, y no tenían otro modo de llegar a la informaicón. Esoe ra mágico.

octopusmagnificens dijo...

No, a Jaclyn Smith sinceramente no se me parece nada. A la que sí le veo un aire en moreno es a Mariel Hemingway.

Es cierto lo que dices Antxon, pero reconozcamos que con Internet hemos ganado todos. La cantidad de información de la que disponemos ahora sería impensable hace sólo 10 años.

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Por supeusto que hemos ganado. Si no fuera por internet, ahora seríamos unos incultos siguiendo la campaña. Sólo conoceríamos los detalles más visibles.

Pero aquel poder fascinante de la televisión era puro romanticismo.

Anónimo dijo...

Hablando de coletazos,hay una exageración por ahí. Los demócratas conservaron la mayoría en la Cámara durante toda la Administración Reagan y el gran resultado en el Senado fue en el 80, no en el 84 donde la "emblemática" derrota del senador por Kentucky fue la única de un demócrata en ejercicio

Anónimo dijo...

Antxon, ya que comentas las encuestas de newsweek, entre la selva de encuestas, ¿cuál crees tu que es más rigurosa? ¿De qué medio o empresa? A parte que, como ya has dicho alguna vez, en las de este año, sería bueno descontar un 2-3 por ciento de las expectativas de Obama.
Pep

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Rasmussen. Incluía un número más ajustado a la realdiad de demócratas, republicanos, e independientes. De hehco hace poco lo ajustaron. Gallup también es fiable, aunque tal evz más convencional. Pero esos dos son los que hay que seguir mayormente.

CBS, Newsweek, NBC, NYT.... ni caso. A Zogby también hay que cogerlo con cuidado. Y cuidado también con las medias de RealClearPOlitics, que da la misma credibilidad a un encuesta de Rasmussen que a una de PPP o ARG.