lunes, 22 de septiembre de 2008

Battleground States: Pennsylvania - 21 EV


La población de Pennsylvania aumentó considerablemente durante gran parte del Siglo XX gracias a la migración procedente de otros estados, que se estableció en sus cinco principales áreas urbanas: Philadelphia, Pittsburgh, Wilkes-Barre-Scranton, Allentown-Bethlehem-Easton, y Harrisburg, la capital del estado. Pero en la actualidad su población crece a un ritmo inferior al de la mayoría de estados, y es el tercer estado de la Unión con más población anciana -de mayores de 65 años. En 2000 aportaba 23 votos al Colegio Electoral, ahora son 21.

Philadelphia en el extremo sureste, y Pittsburgh en el extremo suroeste, son los dos grandes centros económicos. Philadelphia es sede de ocho compañías que integran la lista de Fortune 500, es líder en servicios financieros e industria aseguradora. Pittsburgh alberga siete compañías del Fortune 500, incluídos US Steel, ALCOA, la química PPG Industries, o la famosa Heinz de comidas procesadas. Tras el colapso de la potente industria siderúrgica estatal, la industria primaria ha evolucionado hacia las altas tecnologías, la robótica, o la tecnología biomédica. Pero la que más trabajadores emplea en el estado, al igual que en cada vez más estados de la Unión, es la compañía minorista Wal-Mart, seguida por la exclusiva Universidad de Pennsylvania, miembro de la Ivy League, y la multinacional de la paquetería UPS.

Más allá de esas dos ciudades, se extiende un amplísimo territorio rural. James Carville, jefe de campaña de Bill Clinton, describía en 1992 el estado de Pennsylvania como "Philadelphia y Pittsburgh con Alabama en medio." Por Alabama se refería a esa sección central del estado, situada entre Philadelphia, que se encuentra en el límite con New Jersey, y Pittsburgh, que se encuentra más cerca de los límites de Ohio. En ese sector central, esa "Alabama", tenemos la explicación al por qué Pennsylvania es el estado que cuenta con el mayor número de afiliados a la Asociación Nacional del Rifle (NRA) per capita en toda la Unión.

El Senador Barack Obama encolerizó durante las primarias demócratas a gran parte de los habitantes de esas áreas, cuestionando las razones por las que abrazan la cultura de las armas, o comparando a Hillary Clinton con la pistolera Annie Oakley. Probablemente, esa falta de sensibilidad se traduzca en noviembre en unos penosos resultados de Obama en la Pennsylvania rural, bastante peores que los de John Kerry hace cuatro años.

Pero eso que en Ohio puede costarle sin duda la derrota, puede tener solución en Pennsylvania. La clave para Obama está en aquello que diferencia a Pennsylvania de Ohio: los suburbios de Philadelphia. Así como los suburbios de las ciudades de Ohio, pobladas de votantes blue-collar workers de religión protestante, se distancian políticamente del electorado de las urbes, Philadelphia cuenta con una extensa área metropolitana de tendencia demócrata debido a la fuerte presencia de grupos blancos étnicos como católicos y judíos.

La línea de ferrocarril construída hace más de un siglo para desplazarse hacia el Oeste de la ciudad de Philadelphia, ha contribuído en los últimos años a una relocalización de los focos de riqueza y negocios de la ciudad. Localidades como Ardmore, Haverford o Lower Merion Township, políticamente progresistas gracias a la creciente migración de urbanitas, constituyen algunos de los suburbios más opulentos de toda la Unión. La media de ingresos por familia supera la media nacional, son suburbanitas de ingresos altos. Son los llamados white-collar workers, empleados de oficina que se posicionan políticamente por ideología, les preocupa el medio ambiente, los derechos civiles, y otras causas "progresistas" que al blue-collar le traen bastante sin cuidado.

Ellos podrían asegurar la victoria de Obama en Pennsylvania. Pero, ojo, no podrían corregir una debacle del candidato demócrata entre los blue-collar workers blancos con estudios bajos y medios. En la primaria demócrata, Obama se quedó corto en los suburbios de Philadelphia. Se llevó los condados de Chester y Delaware, pero la Senadora Clinton triunfó en Montgomery y Bucks, dos plazas de máxima competencia. Montgomery cuenta con unos 245,000 demócratas registrados, frente a 238,000 republicanos; Bucks con 185,000 demócratas registrados, frente a unos 181,000 republicanos. Las diferencias son mínimas. Los dos condados han votado demócrata con regularidad en la última década. Obama no puede permitirse perderlos por la resistencia de una parte del electorado de Hillary.

Otros ejemplos del mismo mal podrían ser condados como Berks o Lackawanna, que incluyen las ciudades de Reading y Scranton. En el mes de abril, Hillary llegó a sacar 48 puntos a Obama en la zona de Scranton, el séptimo núcleo más poblado del estado, en el que sólo un 18% del electorado tiene estudios superiores. Puede que la selección de Joe Biden, católico nacido en Scranton, sea un síntoma de las precauciones que Team Obama está tomando en Pennsylvania, a pesar de la gran ventaja de los demócratas en votantes registrados, y que no ha sido ganado por ningún presidenciable republicano desde 1988. Pero esas condiciones se cumplían también en 2004, cuando el Presidente Bush perdió el estado por sólo 144,000 votos sobre un total de casi seis millones de votos emitidos.

Cultura Popular: la gran mayoría conoce Pennsylvania gracias a la universalidad de su principal centro urbano, Philadelphia. La ciudad en la que se proclamó la independencia de las trece colonias en 1776, pero también la ciudad de Rocky Balboa. Este personaje tuvo una estatua de bronce que hasta hace poco se exponía en ese lugar que los ciudadanos ya conocen como "escaleras de Rocky," subiendo las escaleras del Museo de Arte donde corría al amanecer. Era la época en que otro italoamericano, Frank Rizzo, un tipo peculiar, era el Alcalde de la ciudad. Los tiempos del asesino en serie Gary Heidnik que tuvo aterrorizadas a todas las mujeres de Philadelphia.

Pittsburgh, apodada la capital del acero, situada en pleno cinturón oxidado, es menos conocida por el gran público. Pero tiene una significación especial para los vizcaínos porque a Bilbao siempre la llamaban la "Pittsburgh de Europa." Ambas ciudades están oficialmente hermanadas, y vivieron a principios de los ochenta duros procesos de reconversión industrial. Donde los hijos que antiguamente entraban a trabajar a edades tempranas en las mismas fábricas que sus padres, empezaban a tener que reorientar su futuro para adaptarse a un nuevo mercado laboral, o emigrar hacia otras partes del país. Para el recuerdo la película Flashdance, cuyo sabor optimista en plan 'Go For It!' (¡Ve a por ello!) no gustó a algunos que creen hubiera sido mejor título Crashdance.

7 comentarios:

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Ay, se me ha olvidado decir que en Pennsylvania nació Charles Bronson. Uno de mis grandes ídolos en esta vida.

Cornelio Sila dijo...

Muy ben artículo, Antxon!!

francisco dijo...

Charles Bonson ¿No era de Lituania? o hablas de la calle en la que se inspiro Bronson.

Unos excelentes articulos, pero las peliculas que nombras... terribles.

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Charles Bronson era descendiente de gentes de Europa del Este, pero nació en Pennsylvania, cerca de Pittsburgh, en una zona minera. Y es Dios.

Rocky y Flashdance son dos películas que marcaron una época, aunque no sé si en Argentina. Ahí sois muy especiales, y hacéis un cine penoso que no interesa a nadie.

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Se me olvidó mencionar una de als mejores películas que se han rodado jamás en Philadelphia: 'Trading Places' (1983) de John Landis. Sin duda está entre als 10 mejores comedias de la historia del cine.

francisco dijo...

Flashdance no le marca la vida a nadie.
Nuestro cine suele ser penoso, a la critica española le gusta.
Pero yo no caigo en eso de dividir el cine por países, es un arte global, con estilos.

No soy gran conocedor del cine español, pero las estrellas que manda a Hollywood son especiales, especialmente lamentables. Penelope Cruz no apredio el inglés y Antonio Banderas es un asco.

He visto, sí, unos cortos vascos muy divertidos.

Pero Flashdance no es la pelicula del milenio.

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

No hay que ser película del milenio para ser una película representativa de un tipo de cine que tuvo una influencia indiscutible en la sociedad de la época en que se estrenó.