martes, 29 de julio de 2008

A favor y en contra de Tim Kaine


Esta mañana amanecíamos con el nombre de Tim Kaine en boca de todos. El Washington Post y Politico nos insinuaban que Obama ya tiene su lista de cuatro finalistas entre los que saldrá su compañero de fórmula: los Senadores Evan Bayh, de Indiana, y Joe Biden, de Delaware; y los Gobernadores Tim Kaine, de Virginia, y Kathleen Sebelius, de Kansas. Pero ambas publicaciones ponían un especial énfasis en el de Virginia. Como os comentaba el otro día, Kaine parece la primera opción de Obama si este sigue la máxima de seleccionar a aquel con el que más a gusto se siente compartiendo responsabilidades. Sebelius estaría en la lista para cubrir el cupo femenino, y por si pudiera ser de ayuda en Ohio. Bayh y Biden serían las alternativas con experiencia, siendo el primero más atractivo por edad y por ser del Medio Oeste.

No puedo negar que me gusta Kaine. Es un hombre decente que habla abiertamente de su fe católica -desde Carter ningún demócrata ha ganado el debate de la fe a nivel nacional- y la influencia de esta en su forma de afrontar temas sensibles como el aborto y la pena de muerte. Su juventud y bajo perfil lo convierten en un hombre paciente y leal -fue número dos antes de ser número uno en Virginia. Es ajeno a las guerras que en las últimas dos décadas han conducido a la polarización política nacional, y comparte con Obama la visión de un futuro post-partidista. Es un católico con acceso al electorado blanco étnico y a la clase obrera del Rust Belt. Domina el español y puede dirigirse a los hispanos en primera persona.

Por si fuera poco, la inclusión de un virginiano en un ticket nacional por primera vez en mucho tiempo sería inspirador. En Virginia se redactó la primera declaración de derechos de la historia moderna, en la que se perfilaban las principales ideas acogidas después en la Declaración de Independencia, y cuatro de los cinco primeros Presidentes de los Estados Unidos salieron de Virginia. Entre ellos Thomas Jefferson, el padre del gobierno popular y la distribución del poder federal, estatal y local, antecedente ideológico del viejo Partido Demócrata. Sin duda todo ello debe atraer poderosamente el interés de un soñador como Obama, amigo de hacer guiños a la historia.

Pero más allá de lo idílico, existen las dudas. Si bien su reciente campaña electoral para Gobernador le ha permitido establecer aprovechables redes políticas en Virginia, no es la figura más poderosa del Partido Demócrata local, ni la más popular. Mark Warner o Jim Webb sonaron antes que él; podría parecer que Kaine asoma entre los favoritos por descarte. Esa idea se vería reforzada por su falta de rodaje en el prime time nacional, y por no aportar experiencia variada fuera de la política electoral, por ejemplo la experiencia militar de Webb, ni una agenda plenamente cumplimentada con éxito a nivel estatal como el ex Gobernador Warner. La falta de experiencia impide a Obama despegar en los sondeos. Los indecisos se resisten. Completar el ticket con otro principiante podría dar alas a los republicanos para estimular el miedo a la inexperiencia en tiempos de díficiles decisiones.

La otra duda depende de si Virginia es o no un estado competitivo. En 2004 se volvió a demostrar que el Sur conservador es el patio trasero del GOP en elecciones nacionales. La presencia de John Edwards en la candidatura fue baldía. Los demócratas podrían encontrar en el Oeste libertario mejores gangas para alterar el mapa electoral. Una de las razones por las que ningún presidenciable demócrata en fechas recientes ha puesto demasiado empeño por competir en Virginia a pesar de su cercanía al área metropolitana del Distrito de Columbia, está en las prisas que se da el estado para cerrar sus urnas la noche electoral. Siempre entre los primeros. Si Obama escoge a Kaine y la prensa lo declara favorito para ganar en Virginia, una temprana victoria de McCain en ese estado a las siete u ocho de la tarde del día de las elecciones sería interpretado como un mal augurio para Obama, y desmotivaría a los votantes de estados más competitivos como Colorado o Nevada que cierran tres horas después. Esto sirve para lo contrario, si Obama gana en Virginia a primera hora, los republicanos se desmoralizan. Pero el riesgo es alto si tomamos en cuenta que todos los presidenciables republicanos -ganadores y perdedores- de los últimos 44 años han ganado en Virginia.

2 comentarios:

Jordi Coll dijo...

Además, no le aportaría nada en seguridad nacional y si hubiera algún incidente con Al-Qaida justo antes de las elecciones no tendría nada con que enfrentarse a McCain.

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Podría ser especialmente problemático si lo anuncia anets de que McCain anuncie el suyo. Porque para contrastar y empezar a atacar al ticket demócrata con ela suntod e la experiencia, McCain podría decidir seleccionar a alguien muy experto.

Por eso me sorprenden estos rumores que indican que Obama podría anunciar a Kaine hoy mismo. Kaine suspendió un discurso para hoy, y a Obama se le espera hoy en Missouri, que es el estado donde se crió y creció Kaine. Muy arriesgado me parecería anunciar tan pronto.