sábado, 13 de octubre de 2007

Tommy Thompson for Rudy; John Lewis for Hillary

Importantes apoyos para los frontrunners Rudy Giuliani y Hillary Clinton. El ex Alcalde de Nueva York ha recibido el respaldo del primero de los ex precandidatos presidenciales que se ha pronunciado. Tommy Thompson, ex Gobernador del decisivo estado de Wisconsin, y antiguo Secretario de Sanidad del Gobierno federal, ha anunciado su apoyo a Rudy después de pensárselo bien. Ha sorprendido algo tratándose de un político muy comprometido con las organizaciones pro-vida. Recordar que fue quien puso en marcha los programas de abstinencia sexual cuando estaba al frente del Departamento de Sanidad.

Lo que ha inspirado a Thompson para tomar esta decisión ha sido el liderazgo y la elegibilidad de Giuliani. Es una postura práctica. Sabe que su apoyo era muy codiciado por su popularidad en un estado que ha vivido una carrera abierta en las dos últimas presidenciales. Pero desde aquí le digo a Tommy que se olvide de la Vicepresidencia. Después del pobre papel que ha desempeñado en esta precampaña, tengo serias dudas de que entre en consideración de ningún nominado.

Presentarse a las Presidenciales pretendiendo buscar la Vicepresidencia es un arma de doble filo. Si demuestras competitividad entras directamente en la lista de privilegiados, pero si dejas una impresión de candidato inviable, incapaz de recaudar dinero o movilizar votantes en un estado vecino -Iowa- , sólo te estigmatizas. Debió haber esperado en su casa de Wisconsin, en calidad de ex Gobernador, sin saltar a la arena presidencial a mostrar sus debilidades, y su endorsements hubiera sido igual de codiciado, mientras que su imagen estaría menos deteriorada. Ahora más bien le pedirán que se presente al Senado por Wisconsin en 2010. Está quemado para cualquier aventura nacional.

Hillary, por su parte, ha recibido el endorsement de un mito de la comunidad afroamericana. El veterano Congresista John Lewis, de Georgia, el que fuera activista por los derechos civiles en los turbulentos años 60. Un nuevo golpe para Barack Obama en sus intentos de captación del voto negro, siempre importante en las primarias demócratas, especialmente en el Sur. Es un importante espaldarazo para Hillary no sólo de cara a la primaria de Georgia -la primera primaria que su marido Bill ganó en 1992-, también de cara a la más competitiva primaria de Carolina del Sur.