martes, 16 de octubre de 2007

La madre Obama

A las famosas madres que componen o han compuesto la defensa del Athletic de los últimos años, los Luis Priteo, Ander Murillo, Mari Lacruz, Javi Casas y compañía, les ha salido en Barack Obama un fuerte competidor en eso de ser unas madres. Éste lo es en el mundo de la competición política. Acabamos de conocer los resultados de la última encuesta de Gallup para las primarias demócratas. Ninguna novedad. Ningún vuelco. A menos de tres meses de finalizar el año, el último sondeo sólo viene a confirmar las mismas tendencias que llevamos observando desde hace ya nueve meses largos. Hillary Clinton se consolida como primera opción entre los demócratas, llegando a superar ya en casi treinta puntos porcentuales al Senador-que-un-día-no-lejano-pareció-ser-una-estrella.

El Obama que antes de ser candidato formaba enormes colas en las librerias en las que firmaba su libro, está resultando ser sólo eso. Un ejemplar que la gente quiere ver y tocar, tener un poster suyo en la pared de la habitación, o dormir acompañado de un peluche con su nombre. Los electores no se han enterado aún que el Senador Obama quiere arrebatarle la nominación a la ya-casi-nominada Hillary. Nadie les ha informado que pueden votar a Obama en las primarias. Y mucho menos el propio Obama. Deben pensar que lleva todo un año recorriendo el país haciendo campaña por la ex Primera Dama. Yo mismo a veces lo pienso. Ni una palabra más alta que la otra. Ni un sólo enfrentamiento abierto. Ni un sólo ataque feroz contra los puntos débiles de la Senadora.

Ya sabíamos que el muchacho no tenía mucha experiencia en duras campañas electorales -su elección al Senado en 2004 no fue más que un vanal paseo de sonrisas-, pero no nos hubiéramos imaginado cuando todo esto empezó, que estaríamos a mediados de octubre esperando todavía el comienzo de una fase ofensiva en su estrategia. Cuando estaba a cinco y ocho puntos de Hillary nos decían que no era el momento. Era la hora de las presentaciones. Bueno, se podía entender. Quedaban los debates y recaudaba dinero con agilidad. Ahora que los debates ya cansan, su recaudación empieza a acusar la ausencia de avances en la intención del voto, y ve que ha perdido de vista la cabeza de carrera, ¿sigue sin llegar el momento para morder?

John Edwards tiene justificación. No es un media darling. Avanza por otro camino. Cuenta con poco dinero, pero tiene a los sindicatos y las potentes redes de base que ya estableció hace cuatro años en Iowa. Hará algo o no hará nada. Corre a su manera. Pero Obama no tiene nada. Circula por el mismo carril que la front-runner y lo único que hace es asegurarle las espaldas. Mucho empeño y buenas intenciones para ganarse muchos respetos y pocos votos. Es desesperante lo de este muchacho. Menuda madre.

4 comentarios:

MiguelNR dijo...

Vamos que tiene más de imagen que de discurso político... sin embargo su programa era muy vendible, de perfil moderado...

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

El programa es similar al de Hillary. Lo único que Hillary es más halcón en política exterior.

Ya dije hace meses que Hillary y Obama me parecía que ofrecían algo muy parecido y que esto podía provocar que las priamrias, en lugar de un enfrentamiento entre ellos, terminen siendo un enfrentamiento de sólo uno de ellos con Edwards. No me extrañaría que si Edwards hace un buen papel en Iowa, creo que lo hará, la nominción la disputen Hillary y él, y Obama se quede en el camino. Aunque no se retiraría porque tiene mucho dinero.

Agua dijo...

Es una trivialidad, pero he leído esto y me he acordado de ti. doy por hecho que ya lo sabrás, pero oye, por si acaso no...

http://www.publico.es/007630/cheney/obama/primos/octavo/grado

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Sí, lo vi en el blog de la CNN. Estaba claro que eran primos. Seguramente sean las dos figuras políticas del mundo que más se aprecen entre sí en todo. Hasta en el pelo xD