sábado, 7 de agosto de 2010

El GOP reforma el sistema de primarias

El Comité Nacional Republicano aprobó ayer la mayor reforma de su sistema de primarias presidenciales desde 1968. Según lo aprobado, en 2012 el proceso no se abrirá hasta el mes de febrero y en ese mes sólo podrá haber cuatro primarias en cuatro estados representativos de cada zona geográfica de la Unión: Iowa (Medio Oeste), New Hampshire (Noreste), Nevada (Oeste) y Carolina del Sur (Sur). Así pues, terminado febrero sólo se habrán repartido 114 delegados de los 2,325 que irán a la Convención de Tampa.

Otra novedad es que aquellos estados que decidan celebrar sus primarias en el mes de marzo tendrán que renunciar al sistema "winner-take-all" y asignar sus delegados proporcionalmente, en función de los porcentajes del voto popular estatal o de las victorias por condados. Si quieren mantener el sistema "winner-take-all" tendrán que esperar a abril.

Los cambios, además de alargar el proceso, pueden devolver a los grandes estados la importancia que perdieron en los últimos años. Estados como California, Nueva York, Texas, Florida, Ohio, Pennsylvania, Michigan o Illinois tendrán la oportunidad de elegir entre dos opciones: hacer primarias en marzo con un sistema proporcional, haciendo que candidatos que no esperan ganar la primaria se tomen la molestia de visitar el estado para disputar una puñado de delegados; o esperar hasta abril para adjudicar todos sus delegados al ganador y ser así los premios gordos atrayendo toda la atención durante un mes.

¿A quién favorecen más los cambios? Es difícil saberlo. Por un lado, al retrasar el inicio del proceso, pueden favorecer a un dark-horse o un insurgente que tendrán más tiempo para darse a conocer o para convencer a escépticos. Pero, por otro lado, se impone un cortafuegos (las excepcionalidades del mes de marzo) que puede servir para impedir el rápido avance de una candidatura insurgente que salga de febrero con el viento a favor y en posición de llevarse con mayorías simples todos los delegados de los grandes estados en cuestión de un par de semanas. Algunos lo interpretan como una primera "maniobra anti-Palin".