sábado, 7 de agosto de 2010

AR - Sen: Lincoln vs. Boozman


Es el escaño que durante tres décadas (1945-1975) ocupó el legendario James William Fulbright, uno de los senadores sureños más destacados del Siglo XX. Desde 1998 es propiedad de la también demócrata Blanche Lincoln, la mujer que hace seis años asombró a no pocos revalidando su mandato sin problemas el mismo día que Arkansas votaba masivamente por la reelección del Presidente Bush. Este año opta a un tercer mandato pero llega con la desdicha de ser según todos los analistas "el/la Senador/a más vulnerable del ciclo electoral de 2010".

Arkansas fue uno de los tres estados del Sur Profundo (los otros fueron Tennessee y Louisiana) que en las presidenciales de 2008 mostraron una tendencia contraria a la tendencia nacional. Mientras a nivel nacional McCain empeoraba notablemente el rendimiento de Bush, estos tres estados votaron en 2008 más republicano que en 2004. John McCain derrotó a Obama en Arkansas (59% frente a 39%) superando en 5 puntos porcentuales el margen de la victoria de Bush sobre Kerry cuatro años antes (54% frente a 44%). Esto nos da una idea sobre la dificultad de los equilibrios que la Senadora Lincoln se ha visto obligada a hacer en este año y medio de convivencia con la Administración Obama.

En una primera etapa, Lincoln se esforzó por demostrar que su compromiso con los electores de su estado era más sagrado que el que mantenía con su partido. Lo hizo oponiéndose a que la reforma sanitaria incluyera la creación de un seguro gubernamental que compitiera con las aseguradoras privadas, bloqueando el sistema de intercambio de derecho de emisiones para reducir la polución por carbono, o votando en contra de la Ley de Libre Elección de Empleados, una de las grandes prioridades de la agenda sindical.

Inmediatamente se convirtió en el blanco de las iras de diferentes grupos de presión vinculados a su propio partido que levantaron una campaña alternativa para derrotarla en la primaria demócrata. El Vicegobernador de Arkansas, Bill Halter, presentó su candidatura a la nominación demócrata apoyado por el dinero de los grandes sindicatos nacionales y comités de acción política como MoveOn.org.

La reacción de Lincoln esta vez fue moverse hacia la izquierda con una serie de spots televisivos que relacionaban su imagen a la de Obama y a sus esloganes de 2008 como el "cambio histórico", y destacaban su colaboración con la Casa Blanca para regular el sistema financiero y otras iniciativas. Eso unido a la presencia de Bill Clinton en algunos mítines de campaña (no olvidemos que Lincoln es uno de sus cachorros de los años 90) le permitió derrotar a Halter en segunda vuelta con el 52% de los votos pero la dejó muy desconectada de los electores independientes y conservadores de Arkansas.

El 2 de noviembre la Senadora se enfrenta al Congresista republicano John Boozman, optometrista de profesión y héroe de las pequeñas empresas que ha venido oponiéndose a la agenda legislativa de Obama y ocupando puestos claves en el liderazgo de la minoría republicana en la Cámara de Representantes. Boozman puede hacer historia si gana; sería el primer republicano en ocupar este escaño en 122 años, desde la Reconstrucción del Siglo XIX. Lincoln tiene menos de tres meses para evitarlo. Cuenta con dinero para hacerlo: ha recaudado 2.7 millones de dólares en el segundo cuarto del año; Boozman apenas 600,000 dólares.

Últimos sondeos:

*Rasmussen Reports (20 de julio): John Boozman 60% - Blanche Lincoln 35%

*Reuters/Ipsos (16-18 de julio): John Boozman 54% - Blanche Lincoln 35%