domingo, 17 de octubre de 2010

Videoteca de C-Span: anuncio de candidaturas presidenciales (II)

15 de agosto, 1991: el Gobernador Bill Clinton, de Arkansas, convoca a los medios en Little Rock, Arkansas, para informar de su intención de crear un comité exploratorio que explore sus opciones para lanzarse a la carrera presidencial. Hace apenas cuatro meses que ha concluído la Guerra del Golfo con la liberación de Kuwaitt, y el Presidente Bush parece imbatible en las elecciones.

Los favoritos para la nominación demócrata, el Congresista Dick Gephardt, de Missouri, Líder de la Mayoría en la Cámara de Representantes, y los Senadores Al Gore, de Tennessee, y Jay Rockefeller de Virginia Occidental, han dicho que no se presentarán. Y el Gobernador Mario Cuomo, de Nueva York, tampoco se decide a entrar. Sólo el ex Senador Paul Tsongas, de Massachusetts, y algunos candidatos menores han anunciado ya su intención de presentarse. Clinton tiene sólo 45 años, podría esperar hasta el 96, pero se arriesga porque ve en la ausencia de favoritos una oportunidad para un gobernador de un pequeño estado como el suyo.



14 de abril, 1987: el ex Senador Gary Hart, de Colorado, anuncia su candidatura presidencial en Denver. Es en esos días la figura más popular entre los votantes de su partido, favorito indicutible para ser el candidato demócrata en 1988 y para hacerse con la Casa Blanca.



8 de mayo, 1987: Hart convoca una conferencia de prensa para anunciar que abandona la competición después de ser pillado cometiendo adulterio con una joven modelo.



15 de diciembre, 1987: Hart anuncia su re-entrada en la competición. Ya será demasiado tarde.

2 comentarios:

Jordi Coll dijo...

¿Jay Rockefeller era uno de los favoritos para la nominación?

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

¡Sí! Era uno de los considerados favoritos. Ahora puede sorprender pero entonces era un candidato interesante. Tenía unos 54 años, llevaba 6 años en el senado, antes había sido Gobernador de West Virginia durante ocho años, tenía un apellido importante, contactos, dinero. También se me ha olvidado mencionar a los Senadores Bill Bradley (New Jersey) y Chuck Robb (Virginia), hierno de LBJ, que también sonaron mucho después del 88, para el 92. Y Lloyd Bentsen, claro. Pero ninguno de ellos se atrevió por la enorme estatura alcanzada por Bush en aquel momento como estadista internacional.

El que sí estuvo a punto de entrar fue Mario Cuomo. A diferencia de para los demás, para Cuomo no era un problema entrar tarde. Era muy popular entre los demócratas y los sondeos lo ponían por encima de cualquiera de los que habían entrado en la competición. En la víspera de las navidades de 1991 tenía toda la intención de presentarse. Organizó un staff de campaña y alquiló un avión con la itnención de viajar a New Hampshire y anunciar su candidatura. Pero no consiguió que la legislatura de NY aprobara sus planes presupuestarios antes de las fiestas, y abortó sus planes y dijo aquello de "yo quiero presentarme pero no puedo".

Pesos pesados del partido siguieorn presionándole apra que se presentará. Incluso con las priamrias ya empezadas, después de Iowa y New Hampshire, siguió cotnemplando la posibilidad de entrar para el supermartes. Su gente llegó a tener conversaciones con el Senador Bob Kerrey, de Nebraska, para llegar a un acuerdo según el cual Kerrey debía continuar en la carrera hasta el Supermartes, para dividir el voto y quitar votos a Clinton en estados conservadores como Carolina del Sur. Y Cuomo entraría el Supermartes, y empezaría a ganar en los grandes estados. Y cuando se hiciera con la nominación, Kerrey sería su running-mate. Pero la idea fracasó porque Kerrey obtuvo muy malos resultados y Clinton consiguió grandes victorias en el Sur que lo lanzaron como favorito.