lunes, 27 de septiembre de 2010

CT - Sen: Blumenthal (D) 50% - McMahon (R) 45% en Rasmussen



5 puntos separan a Richard Blumenthal (D) de Linda McMahon (R). Es la diferencia más corta hasta ahora.

Richard Blumenthal (D) 50%

Linda McMahon (R) 45%

Indecisos 3%

Otros 1%


Connecticut es el estado número uno de la Unión en renta per capita, ingresos promedio por hogar, e índice de desarrollo humano. Fuertemente influenciada por la doctrina de la Iglesia Católica y las instituciones académicas (allí está la Universidad de Yale), es una sociedad pacifista y con mucha conciencia social. La vida política está dominada por las élites sociales y las familias de rancio abolengo.

McMahon es una rareza en ese ambiente. El 56% de los votantes tiene una opinión favorable sobre ella pero no lo tendrá fácil para derrotar a Blumenthal. El Fiscal General es una cara y un nombre conocido. No es ninguna maravilla como campaigner pero tiene el respaldo de todo el conjunto de personas, dirigentes y medios que acumulan poder en el estado. Y eso en un estado que jamás ha manifestado tendencias anti-sistema es una amplia ventaja.

La base electoral de un candidato republicano en Connecticut tiene cuatro patas y alguna de ellas no es demasiado consistente. La más importante es la sección suroeste del condado de Fairfield, la llamada Costa de Oro, con Greenwich como ciudad representativa. Es una zona con una clase media muy pudiente y de familias ricas, llena de compañías de servicios financieros y de instituciones que administran aportaciones de inversionistas. Mucha gente de Wall Street vive allí porque forma parte del área metropolitana de la ciudad de Nueva York.

La segunda pata serían los condados situados al Este del estado, que conforman un área rural y que votan más republicano que la media estatal. Luego están los suburbios más occidentales de la ciudad de Hartford (capital del estado), y el condado de Litchfield al Noroeste, el más grande geográficamente pero el menos poblado. McMahon está obligada a ganar en esas cuatro zonas, y aún necesitaría arañar votos en los bastiones demócratas.

Esos bastiones son las grandes urbes y alrededores: Bridgeport (la ciudad más poblada), New Haven (la segunda más poblada y sede de la Universidad de Yale), Hartford (capital del estado y una de las ciudades más antiguas de USA), Stamford y Waterbury. Ahí viven gentes muy liberales, que lo son por ideología y no por necesidad, de esos que se sorprenden cuando descubren que pasando Philadelphia y siguiendo hacia el Sur y el Oeste hay millones de seres humanos que saben hablar, sumar, restar y hasta resolver ecuaciones.

Lo que convierte la desventaja en remontable para McMahon son sus enormes recursos financieros. Ha gastado ya cerca de 30 millones de dólares de su propio bolsillo y promete gastar hasta 50 millones para ganar. Blumenthal sólo tiene 2 millones. El dinero no siempre compra cargos electos (que se lo digan a Al Checchi que se gastó 40 millones para ser Gobernador de California en 1998 y no ganó ni la primaria demócrata), pero en un estado pequeño como Connecticut puede tener mayor influencia. McMahon no sólo está invirtiendo en las estaciones de TV de Connecticut, también lo está haciendo en las de Nueva York, que cubren parte del estado. Para haceros una idea, ciudades como Greenwich o Stamford están más cerca de NY en tren que de Hartford por autopista.