miércoles, 14 de mayo de 2008

Me llamo John. ¿Se acuerdan de mí?


John Edwards apoyará a Barack Obama esta noche con una aparición conjunta en Grand Rapids, Michigan. El bueno de John ha esperado a que todos se olvidaran de él para tomar la decisión de decantarse por uno de sus ex rivales. Hace tres meses esto mismo lo habría colocado en lo más alto de la lista de amigos de Obama. Pero a día de hoy el movimiento ya no entraña ningún riesgo para él, no es ninguna demostración de valentía por su parte. Es apostar sobre seguro.

La prensa nos venderá exageradamente que Edwards puede ayudar entre los blue-collar workers, y Obama podrá enviarlo a Kentucky a hacer campaña. Pero llega tarde. La intensidad de esta campaña hace que cualquier personaje que se mantenga unas semanas fuera de los focos quede totalmente desfasado. Más allá del juego de las imágenes, el impacto será limitado.