sábado, 29 de septiembre de 2007

Otro baño de multitudes para Obama

El Senador Barack Obama congregó en el Washington Square de la ciudad de Nueva York a 24,000 almas. En su gran mayoría jóvenes dispuestos a esperar horas para escuchar las mismas palabras que siempre repiten los candidatos en estas citas. Sea cual sea el destino de su aventura presidencial, nadie podrá discutir a Obama que está siendo el candidato de las grandes multitudes en esta precampaña. Pero esto sí nos lleva a preguntarnos por qué un candidato que atrae a la gente como una estrella de rock, que recuerda mucho al irresistible poder de convocatoria que tenía el Senador Bobby Kennedy en la campaña del 68, muestra tantas dificultades para trasladar ese poder de atracción a los sondeos sobre la intención de voto. No sé si encontraremos una explicación a este contradictorio fenómeno algún día.

6 comentarios:

Cormac Milius dijo...

La respuesta està en la abstención, siempre alta y que afecta mucho màs a los sectores potencialmente màs proclives a candidatos como Obama. Si votasen del orden del 70% creo que cualquier candidato demócrata o liberal o progre o izquierdista o no conservador tendrìa siempre màs posibilidades. La coalición ideal que en teoría representa el Partido Demócrata abarca a màs población que el GOP.

Cormac Milius dijo...

¿Y por qué hay tanta abstención, tanto pasotismo sobre todo en el flanco izquierda? Hay muchos motivos pero desde luego el sistema electoral USA, en especial la molestia de tener que registrarse cada vez no ayuda mucho. Esto afecta muchísimo sobre todo a las minorías y clases bajas.

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

PUes el año que más participación ha habido en als últimas décadas fue en 2004 y venció George W. Bush. Algo que sorprendió a los propios demócratas que pedían mayor participación pensando que esa era la clave para su victoria. En cambio en 2006, en als legislativas, con una participación bastante mediocre, ganaron los demócratas. Así que todo es muy relativo.

Todo depende de cómo se plantee la elección. Si la elección se plantea de forma muy polarizada como en 2004, con dos bandos que se odian profundamente y representan dos modelos culturales diferente, se beneficia la derecha en unas presidenciales. Porque poco importa que en Nueva York, Chicago o Philadelphia se decidan a votar 3 millones de nuevos demócratas que no votaban. No cambiarán el reparto de los delegados electorales. El dominio del GOP en los úlyimos años ha sido sobre todo regional. Es como si hubiera unas elecciones europeas y un español tuviera que elegir entre un italiano o un noruego. Siempre el italiano tendría mayor facilidad para comunicarse con el votante español y conectar con su mentalidad.

Es algo muy complejo.

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Por cierto, cormac, ¿realmente crees que esos 24,000 que han ido a evr a Obama en NYC no suelen ir a votar?....

Yo creo que todos aquellos que pierden su tiempo acudiendo a un mitin político también lo pierden acudiendo a las urnas. Estos 24,000 son votantes activos. No lo dudes.

La explicaicón de que Obama atrae a más multitudes creo que está en el carácter de esas eprsonas. Segruamente el seguidor de Obama, sea por su edad, cultura, posición social, tiempo libre, por una serie de condicionantes, las que sean, tiene más tendencia a desplazarse y presentarse en un acto de campaña del candidatod espués de esperar muchas horas. En cambio otro tipod e votante, puede apoyar fuertemente a un candidato, pero no moverse de su casa o su trabajo para ir a un acto de campaña porque no va con su caracter.

Cormac Milius dijo...

Ya se que todo es muy complejo pero si tuviésemos una horquilla permanente de participación electoral en presidenciales, ojo,de mínimo 65% los demócratas partirían siempre como favoritos aunque no siempre ganaran, exactamente al revés de lo que pasa ahora. Te hablo de proyecciones de voto a piñón fijo sobre lo que votan los grupos de una coalición y de otra.

Cormac Milius dijo...

Pero si en el GOP tuviesen hoy màs poder los centristas ya sería otro cantar. Habría màs trasvase de votos. Los que hoy dominan los resortes del partido, en especial los cristianos màs radicales viven encantados con abstenciones del 50%, de esa forma llega a presidente el que pilla el 26-30% del electorado, ya està.