martes, 11 de septiembre de 2007

Debates históricos: Ford contra Carter















Fecha: 6 de octubre de 1976

Lugar: Palace of Fine Arts Theater, en San Francisco (California).

Protagonistas: Gerald Ford (R), Presidente de EEUU, y Jimmy Carter (D), ex Gobernador de Georgia

Moderadora: Pauline Frederick, de la National Public Radio

Panelistas: Max Frankel (New York Times), Henry Trewhitt (Baltimore Sun) y Richard Valeriani (NBC)

En el mes de septiembre y primeros de octubre, el Presidente Gerald Ford había logrado recuperar una desventaja de hasta 20 puntos en las encuestas, llegando a acariciar el empate técnico con el candidato demócrata Jimmy Carter. El efecto Carter, que había dominado en el electorado estadounidense los primeros meses de 1976, estaba perdiendo fuelle. El Presidente avanzaba en el Medio Oeste y en plazas fuertes como Illinois o California, que terminaría ganado en noviembre. En el año del bicentenario de la independencia nacional, Gerald Ford, un hombre discreto y poco extravagante al que la prensa bautizó como “el primer Presidente normal desde George Washington”, comenzaba a dar signos de ser capaz de volver a unir a los americanos después de los traumas de Vietnam y Watergate En la recuperación de la intención del voto para Ford había tenido gran influencia el buen nivel demostrado en el primer debate. La gente de Carter empezaba a preocuparse seriamente, mientras veían cómo el “momento” de su candidato se iba deshaciendo según se acercaba el día de las elecciones.

En esas llegó el momento de un nuevo duelo televisivo entre los dos aspirantes. Era el segundo debate que mantenían los dos candidatos a la Presidencia. Este estaría dedicado en exclusiva a los temas de política exterior, fuertemente condicionados por el conflicto Este-Oeste de la Guerra Fría y las políticas armamentísticas. Se esperaba que el Presidente Ford lo hiciera bien frente a un Jimmy Carter que destacaba por su total inexperiencia en asuntos de política internacional. Los ataques del ex Gobernador de Georgia a la Administración Ford en este terreno se centraban en denunciar que los Estados Unidos ya no eran tan fuertes ni tan respetados en el mundo como lo habían sido años atrás. Al Gobernador Carter le gustaba repetir además, en un intento por poner en cuestión la autoridad de Ford, que en todo lo relativo a las relaciones internacionales, el Secretario de Estado Henry Kissinger “había sido el Presidente de ipso de los EEUU”.

El Presidente se defendía bien acusando a Carter de hablar sólo de “grandes generalidades” y de no dominar los detalles. Pero un tan incomprensible como inesperado gaffe arruinaría su papel en el debate. En respuesta a una pregunta de Max Frankel, del New York Times, sobre la influencia de la URSS en Europa del Este, el Presidente Ford diría, “no existe dominación soviética sobre Europa del Este , y nunca existirá bajo la Administración Ford”. A lo que el periodista Frankel respondió, “disculpe... ¿he entendido bien lo que ha dicho, señor? ¿qué los soviéticos no están utilizando Europa Oriental como su esfera de influencia, ocupando la mayoría de sus países?”.

Buscando explicar su metedura de pata y no aceptar que se había equivocado, Ford terminó de empeorar la cosa respondiendo, “no creo que los yugoslavos se consideren dominados por la Unión Soviética; no creo que los rumanos se sientan dominados por la Unión Soviética; no creo que los polacos se sientan dominados por la Unión Soviética. Cada una de esas naciones es independiente, autónoma, tiene su integridad territorial, y EEUU no considera que esas naciones estén bajo la dominación soviética”.

Carter no desaprovechó el regalo y dijo que le gustaría ver al Presidente Ford “convencer a los polaco-americanos, los checo-americanos y los húngaro-americanos de este país, que en esas naciones que se encuentran tras el telón de acero, no se vive bajo la dominación y la supervisión de la Unión Soviética”.

El análisis post-debate de los grandes medios estaría dominado por todo tipo de comentarios críticos sobre esas sorprendentes afirmaciones de Gerald Ford. Una gran mayoría de observadores coincidirían después en que ese episodio fue un punto de inflexión en la campaña de Ford, cortando la recuperación el Presidente había iniciado en los sondeos de opinión a partir de la Convención Republicana de agosto y el primer debate de septiembre. En la primera encuesta de Gallup posterior a este segundo debate, el Gobernador Carter volvía a ampliar su ventaja sobre Ford a seis puntos, con un 48% frente a un 42%. Video del debate completo del 6 de octubre de 1976 (Real Player).