martes, 18 de septiembre de 2007

Esos "héroes" de facultad

El que fuera candidato demócrata a la Presidencia hace tres años y todavía Senador por Massachusetts, John Kerry, ahora se dedica a recaudar dinero con su Keeping America's Promise y a dar conferencias en universidades. Apartado del primer plano de la actualidad, últimamente el hombre sólo es noticia por episodios algo incómodos como el ocurrido hace dos días en la Universidad de Florida. Un estudiante de 21 años, uno de esos muchachos que gustan vestir con camisetas que llevan un número sin ningún sentido a la espalda, un pavo real "numerao, numerao" como diría el ídolo José Luis Rodríguez "el Puma", fue detenido por la policía al excederse en su turno de formular preguntas al Senador. El chico hablaba a Kerry sobre la necesidad de destituir al Presidente Bush y algunos más de los típicos asuntos que se le suben a la cabeza a un jovencito recién llegado a la facultad a comerse el mundo antes de probarlo.

La polémica ha saltado a la red gracias a las grabaciones de videoaficionados que se encontraban en el lugar. Al parecer, la policía utilizó pistolas electricas para reducir al protagonista de nuestra historia. Este se llama Andrew Meyer y ya se ha hecho famoso. El muchacho se ha ganado cuatro entrevistas y cuatro polvos con cuatro rubias. Cuando acabe la Universidad ya puede lanzar su primera campaña para congresista utilizando como gancho este desgarrador episodio de heroísmo sin igual, como antiguamente hacían los que llegaban de los campos de batalla europeos lisiados o heridos en combate por los nazis. Un título de leyes y una carrera política era su destino. Los muchachos como Andrew Meyer son los "jóvenes heróicos de nuestro tiempo" que con sus heridas de pistola eléctrica conmueven nuestros tiernos corazones. Ejemplos de coraje, valentía y sacrificio por la comunidad. Todo sin pedir nada a cambio. Todo entre comillas. Mi mensaje.



PostData: desde otro ángulo

9 comentarios:

Haters dijo...

No entiendo el sarcasmo. Eso es brutalidad policial y punto.

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Igual será porque me han hablado del sujeto :D

Juan dijo...

Y allí estaba también Michael McDonalds, estudiante genérico que puede ser cualquiera de ellos.

A Mike ya no le sorprende que la policía se exceda brutalmente con un chaval que no ha hecho nada más que tres preguntas, que le detengan sin sentido y que, una vez arrestado, boca abajo y en completa inferioridad, le apliquen una descarga eléctrica. No sólo no le sorprende, sino que se ríe probablemente viendo la escena.

Mike será el típico empollón que no se compromete con nada y que, como buen borrego, termina la carrera con un expediente hermoso y habiendo pasado su juventud sin ideales, sin compromiso con nada, sin deseos de justicia.

En el futuro, como pasó con la población alemana que miraba para otro lado en la Alemania nazi, podrá avergonzarse para sus adentros de haber sido un cero a la izquierda y haberse mofado de alguien que, con más o menos sentido, quería preguntar algo y fue brutalmente agredido sin motivos. Pero esa vergüenza será privada y podrá morirse sin que le miren mal, ni bien, ni nada.

Ya sabéis: sed borregos y aplaudid a los de la porra.

octopusmagnificens dijo...

No es brutalidad policial. Este muchacho se resistió y cuando te resistes sabes a lo que te arriesgas. Fue a montar el número de rebelde… Y lo consiguió. Dicho esto quiero añadir que no me gusta ver a mujeres policía. No quiero parecer machista o algo así, pero creo sinceramente que las mujeres no deberían ser policías. Es una profesión para hombres duros.

Juan dijo...

Un tio que está boca abajo, inmóvil con diez policías, con las esposas puestas, y electrocutarlo no es brutalidad? Bueno, un pequeño exceso sí que será, no? xD

Aparte de que Kerry iba a responder la pregunta, que iba en plan provocador, sí. Y qué? Si le hubiesen dejado responder y el chaval no dejase continuar el acto entonces entiendo que se lo llevasen fuera por la fuerza si hace falta. Pero esto del arresto y el taser xD es de coña.

octopusmagnificens dijo...

El arresto fue mal desde el principio por culpa de esa mujer y los dos hombres pequeños y débiles, mal preparados y físicamente incapaces de conducir la situación. Tuvo que llegar ese negro grande para poder sacar al radical de ahí. Es una vergüenza que cualquiera pueda ser policía. Es una vergüenza y un peligro tanto para los ciudadanos como para los propios policías.

Guillem Casas dijo...

Todo lo que tu quieras octopus pero este tío no tenía que ser arrestado por una mierda y menos en el país que hace alarde de la Libertad por los cuatro costados. Es normal resistirse si no has hecho nada de nada! O no? Como bien dice Juan una cosa habría sido apartarle en caso de que el chaval intentara hacer su propio miting (como estaba de hecho haciendo) pero arrestarle? Esposarle? Usar descargas eléctricas? Por favor... estos polis de pacotilla no volverían a ejercer si de mi dependiera. Eso es uso de la autoridad? Por favor... que pena me ha dado esta escena y más viviendo de un país que deberíamos, a priori, tomar de ejemplo. Con esto -y permitidme la exageración- no se hace más que dar alas a las típicas frases progres como: 'Así es América, estan todos locos'.

Cormac Milius dijo...

Que es exactamente lo que se dirá y por lo que no faltará telediario de cualquier cadena que no compre por toneladas imàgenes como éstas para su sección de "antiamericanismos del dìa". Cada cual cumple su papel: el radical tiene su momento, la poli no pierde ocasión de pasarse, nosotros nos hacemos los indignados y el pobre Kerry una vez màs pasa a ser secundario de la obra.

Cormac Milius dijo...

Una pregunta: ¿la brutalidad policial surge antes o después del stress de un trabajo ejercido, ojo, en un país donde afloran las armas de fuego y violencia a cargo de delincuentes muy crecidos? Los parámetros de Suecia no me sirven para juzgar esto, eh? Y no hablo de este caso concreto sino del género mediático. Anda que si los profes de instituto de aquì pudiesen soltar hostias. . .