viernes, 20 de junio de 2008

Stevenson & Kefauver 1956

Tras su derrota de 1952, Adlai Stevenson se mantuvo activo en la escena nacional e internacional. Al no renovar como Gobernador de Illinois, dedicó su tiempo a viajar por Europa, Asia y el Medio Oriente, relatando sus vivencias en la revista bisemanal Look. Con el decidido apoyo de la ex Primera Dama Eleanor Roosevelt, Stevenson estaba decidido a volver a intentar el asalto a la Casa Blanca en las presidenciales de 1956. Pero esta vez haría campaña de forma más agresiva para asegurar la nominaicón del partido.

Su principal adversario en las primarias volvió a ser el Senador Estes Kefauver, de Tennessee. Desde su victoria en la primaria de 1952, Kefauver se había convertido en líder moral de los demócratas de New Hampshire. Como los republicanos controlaban toda la delegación del estado en Washington, los demócratas locales habían utilizado en numerosas ocasiones a Kefauver para defender sus intereses en la capital federal. Esa posición privilegiada convirtió a Kefauver en favorito para la primaria estatal del 13 de marzo de 1956. Kefauver arrasó en el estado de granito con el apoyo de 21,701 votantes, seguido de lejos por Stevenson con sólo 3,806.

Solo una semana después, Kefauver volvió a triunfar sobre Stevenson, esta vez de forma sorpresiva en Minnesota, estado considerado favorable al ex Gobernador de Illinois. El Senador por Tennessee se hizo con 245,885 votos, dejando a Stevenson en los 186,723. La misma historia se repitió en Wisconsin. Para abril de 1956, parecía que Kefauver llevaba camino de repetir su buen papel en los quince estados que celebraban primarias. Pero la racha se cortó en seco con una espectacular victoria de Stevenson en Oregon -60% frente a 39%. Stevenson, interesado en no perder la recién lograda buena racha, retó a Kefauver a un debate antes de la importante primaria de Florida.

El debate, celebrado el día 21 de mayo en los estudios de la filial de ABC de Miami, pasó a ser el primer cara a cara televisado de la historia. Con los dos candidatos sentados alrededor de una mesa, y con unos enormes micrófonos delante, pronto fue evidente que no diferían tanto como parecía en las cuestiones más importantes, como la integración racial en las escuelas o la utilización pacífica de la energía atómica. El único punto en el que chocaron fue en lo relativo a la bomba de hidrógeno. Mientras Kefauver defendió la necesidad de seguir realizando pruebas para mantener el equilibrio estratégico con la URSS, Stevenson señaló que una moratoria en las pruebas de la bomba como paso previo a un desarme, serviría para elevar el prestigio moral de EEUU en el mundo.

A pesar de su excepcionalidad, el debate no logró avivar el interés del público en la carrera. El electorado de Florida se mostró apático, y el Gobernador Stevenson logró una estrecha victoria -52% frente a 48%- gracias al apoyo indisimulado de los líderes demócratas locales. Necesitado de un nuevo tema para su campaña, el Senador Kefauver prometió un incremento de los programas de asistencia para la tercera edad. Lo hizo pensando en la siguiente primaria a celebrar en la populosa California, un estado que, al igual que Florida, se había convertido en lugar de retiro de muchos jubilados. Pero Stevenson, mejor financiado, mantuvo la racha y ganó el 63% de los votos en la primaria de California, lo que le supuso ponerse en cabeza en voto popular. Kefauver suspendió su campaña y renunció a pelear por la nominación.

La Convención Nacional Demócrata abrió sus puertas el 13 de agosto en Chicago. Con Kefauver fuera de la pelea, la nominación de Stevenson en primera votación estaba garantizada. Aunque Averell Harriman, convertido ya en Gobernador de Nueva York, y apoyado nuevamente por el ex Presidente Harry Truman, desafió a Stevenson en los cuatro días de Convención. Harriman tenía el apoyo de unos cuantos delegados liberales que veían a Stevenson como un producto más moderado, y de una parte del partido que no veía conveniente la renominación de un candidato que ya había perdido cuatro años antes. Pero Stevenson contaba con el favor de muchos delegados que ya lo habían votado en el 52, y con jóvenes recién incorporados al movimiento "New Politics" que él abanderaba. Se hizo con la nominación con el voto favorable de 905 delegados -Harriman se quedó en los 210.

Para dar mayor interés a los cuatro días de reunión, Stevenson decidió dejar en manos de los delegados la selección de su running-mate. Aunque su preferido era el joven Senador John F. Kennedy, de Massachusetts, optó por no imponer su voluntad y dar libertad de decisión a la Convención. Esto supuso una oportunidad única para Estes Kefauver, que durante las primarias había logrado un buen número de delegados electos. El poco tiempo que tuvieron los diferentes aspirantes para promocionarse, facilitó las cosas al ya conocido Kefauver. Una primera votación dio una ventaja insuficiente para Kefauver. El joven Kennedy sorprendió en una segunda votación superando a Kefauver en 67 votos -618 frente a 551. Pero en la tercera votación varios estados que habían apoyado a sus "hijos favoritos" se decantaron por Kefauver, elevándolo hasta los 755 votos. La candidatura a VP era suya.

Las futuras ambiciones presidenciales de Kennedy salieron ganando de esta derrota: el haber estado tan cerca de derrotar a Kefauver le valió publicidad nacional; y el no ser candidato a VP le disculpó de cualquier responsabilidad en la posterior derrota de Stevenson ante Eisenhower. La plataforma de la Convención asumió la defensa del acercamiento a las Naciones Unidas, el desarme multilateral, más gasto federal para programas sociales y agrícolas, la protección y conservación de los recursos naturales, el uso pacífico de la energía atómica, y, lo más novedoso, la desegregación de las escuelas públicas. Gran parte de ese programa político se desarrollaría años después con Kennedy y Johnson.

Video: el Gobernador Averell Harriman habla para la prensa en la Convención Demócrata de 1956, y sus partidarios hacen demostraciones de fuerza a las puertas del centro de convenciones.