viernes, 19 de diciembre de 2008

Porter Goss: Director de la CIA (2004-2006)


Porter Johnston Goss (n. 26 de noviembre, 1938) Político y espía estadounidense. Fue Director de la Agencia Central de Inteligencia (2004-2006).

Operativo de la CIA (1960-1971)

Nació en Waterbury, Connecticut. Hijo de un ejecutivo de Scovill Manufacturing Company, se graduó en Griego Clásico por la Universidad de Yale. En Yale fue reclutado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y, desde 1960 a 1971, trabajó para la sección de Operaciones, los servicios clandestinos de la CIA.

En una primera etapa, operó en Latinoamérica y el Caribe. Participó en la Operación 40, unidad destinada a planificar el derrocamiento de Jefes de Estado poco afines, y en el reclutamiento de los mercenarios que desembarcaron en la Bahía de Cochinos. En 1961, fue asignado a la Operación Mangosta, un programa de acciones encubiertas de sabotaje y subversión contra Cuba, operando en lanchas rápidas desde la base JM/WAWE de Miami, a las órdenes de Ted Schackley.

Después pasó por Haití, Santo Domingo y México, hasta que a finales de los años 60, fue enviado a Europa. En 1970, estando hospedado en un hotel de Londres, sufrió un colapso debido a una misteriosa infección en la sangre que afectó a su corazón y riñones. Años después, dijo que no creía haber sido envenenado, pero el episodio supuso el final de su carrera como operativo de la CIA. Se retiró de los Servicios de Inteligencia en 1971.

Miembro de la Cámara de Representantes de EEUU por Florida (1989-2004)

Se instaló en Florida e hizo fortuna en el sector inmobiliario. En 1974 comenzó una carrera política dentro del Partido Republicano. Ese año fue elegido miembro del Consejo Municipal de Sanibel City, y más tarde Alcalde. En 1983 fue elegido miembro de la Junta de Comisionados del Condado de Lee.

En 1988, se presentó como candidato republicano a la Cámara de Representantes de EEUU representando el 13º Distrito de Florida, que comprende partes de los condados de Lee, Charlotte, y Sarasota. Sería elegido, y posteriormente siete veces reelegido, siempre con el apoyo de más del 70% del electorado. Serviría en el Congreso durante más de quince años.

Como Congresista, desarrolló un historial legislativo bastante conservador, salvo en materia medioambiental: apoyó el Protocolo de Kioto, y defendió el fortalecimiento de la Agencia de Protección Medioambiental. Entre los proyectos legislativos que patrocinó, se incluían una enmienda constitucional para establecer límites en el mandato de los Congresistas, medidas para limitar la subida de la paga de los Congresistas, el Acta de Desclasificación de Interés Público, o la Ley Patriótica.

Sirvió como presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes (1997-2004), y vicepresidente del Comité de Reglas. También sirvió como miembro del Comité de Seguridad Interior (Homeland Security), que había ayudado a establecer. Siempre fue partidario de emprender reformas específicas en la CIA, y apoyó amplios incrementos en su presupuesto, incluso en los tiempos de rebajas presupuestarias drásticas durante la Administración Clinton.

El 11 de septiembre de 2001, cuando los aviones secuestrados por los terroristas de Al Qaeda se estrellaron contra las Torres Gemelas y el Pentágono, Goss se encontraba desayunando con el Senador demócrata Bob Graham, presidente del Comité de Inteligencia del Senado, y el General Mahmud Ahmed, jefe de los Servicios de Inteligencia de Pakistán (ISI). Y en 2002, co-presidió con el Senador Graham una comisión investigadora bicameral para estudiar los fallos de Inteligencia en el 9/11.

Director de la CIA (2004-2006)


En la imagen: el Jefe de Gabinete Andrew Card toma juramento a Porter Goss como nuevo Director de la CIA, en presencia del Presidente George W. Bush, en septiembre de 2004.

Tras la dimisión de George Tenet en junio de 2004, el Congresista Goss se convirtió en la opción número uno del Presidente George W. Bush para ser el nuevo Director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Dada su estrecha relación con los legisladores, el Senado aprobó su nombramiento por 77 votos a favor y 17 en contra. Se convirtió en el segundo miembro del Congreso en dirigir la CIA -el primero fue George Bush.

Era un hombre partidista, nada independiente, muy cercano a la Casa Blanca, que tendría la misión de mantener a la CIA bajo control en época electoral, y evitar filtraciones de los funcionarios a la prensa, en un momento en que muchos oficiales de la Agencia estaban manifestando hostilidad hacia el Gobierno de Bush, por considerar que los habían estado utilizando como chivos expiatorios para evadir responsabilidades por las evaluaciones erróneas sobre las armas de destrucción masiva de Iraq.

Con él se llevó a la Agencia a un staff de cinco ayudantes que habían trabajado para él en el Congreso, un gesto que fue muy mal recibido en Langley. Pronto chocó con el Subdirector John McLaughlin, pero sus mayores enfrentamientos fueron con el nuevo Director de Operaciones Steve Kappes y sus subordinados de la sección de servicios clandestinos, que consideraban demasiado políticos a los hombres de Goss.

Kappes insinuó a los empleados del departamento de Operaciones que no fueran serviles con el nuevo Director, si querían sobrevivir profesionalmente en la CIA. Kappes y McLaughlin estaban convencidos de que Goss preferiría terminar transigiendo con ellos. Pero al ver que en las trifulcas, Goss protegía siempre a su staff de confianza, Kappes y McLaughlin decidieron dimitir.

Por otro lado, Goss tuvo que ver cómo sus funciones se veían limitadas tras la aprobación del Intelligence Reform and Terrorism Prevention Act, consecuencia directa de las comisiones investigadoras del 9/11. Este acta estableció la creación del puesto de Director Nacional de Inteligencia para supervisar y coordinar el trabajo de las quince agencias que componen los servicios de Inteligencia estadounidenses. El Director de la CIA perdería el acceso al Presidente, y el Director Nacional de Inteligencia sería su inmediato superior.

No tardaron en surgir los desacuerdos entre Goss y el nuevo Director Nacional de Inteligencia John Negroponte. Goss se resistió a entregar personal y recursos de la CIA a nuevos organismos creados para combatir el terrorismo o la proliferación de armamentos, y a delegar las principales funciones analíticas en el equipo de Negroponte. Vio también cómo la competencia sobre gran parte de operaciones especiales pasaba al Pentágono.

Dimitió el 5 de mayo de 2006.

Otros datos

Es miembro del Council on Foreign Relations (CFR) y el Ripon Society. Habla griego, francés, y español.

6 comentarios:

DEXTER dijo...

La CIA es una "organización" que siempre ha fascinado a nivel general, y a mi en particular.

Desde los numerosos films que les ensalzan a la triste realidad, en donde quedan como uno de los organismos de seguridad estadounidenses más chapuceros y lamentables que existe.

Anónimo dijo...

Ya no es lo que era. El mundo cambió, la inteligencia merma. Antes se mataban con un paraguas que disparaba veneno en los puentes del Londres y el MI 6 caminaba por todo Europa del este y la CIA entraba en el gobierno sovietico, mientras la KGB operaba en todo el tercer mundo.

Francisco

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

En los años 50 fueron campeones, pero después el escrutinio público y la falta de estabilidad en las prioridades políticas marcadas por cada administración, no le hicieron ningún bien. A la CIA le faltó continuidad y autonomía, un patrón que estuviera 40 años al frente (como Hoover en el FBI).

La semana que viene volveré a publciar más biografías. Pondré la del actual Director de la CIA, el general hayden, y el siguiente si se sabe. Y a ver si después hago las bios de los Jefes de Gabinete.

bajurtov dijo...

Gracias por visitar mi blog,amigo vasco.
y DOS VECES GRACIAS POR EXPRESAR TU SOLIDARIDAD CON ISRAEL en estos duros momentos.

Anónimo dijo...

Entraba para ver si habia un nuevo post pero me encuentro un comentario de uno de los blogs mas cínicos del mundo y eso que yo casi siempre apoyo al estado de Israel pero 200 niños muertos y 4 dias sin agua...
Una tonteria ponerse a la comunidad internacional en contra.

Francisco

Anónimo dijo...

Buenos días Antxon,

Sé que mi comentario no tiene nada que ver con el tema, pero necesito contactar contigo. Te escribo a propósito de un mail que te envié hace unos días firmado como Borja B. Por favor Antxon, cuando puedas responde a ese mail. Muchas gracias.

Un saludo.