viernes, 5 de diciembre de 2008

John McCone: Director de la CIA (1961-1965)


John Alexander McCone (n. 4 de enero, 1902 - m. 14 de febrero, 1991) Hombre de negocios estadounidense. Fue Director de la Agencia Central de Inteligencia (1961-1965).

Hombre de negocios

Nació en una familia católica de San Francisco, California. Se graduó en Ingeniería Mecánica por la Universidad de Berkeley, y comenzó a trabajar en la Llewellyn Iron Works como director de construcción. En 1931 se convirtió en director de ventas de Consolidated Steel Services, Inc., a la que rescató de dificultades financieras logrando la venta de 55 millones de toneladas de acero para un grupo de hombres de negocios californianos que estaban construyendo la presa Hoover en el límite entre Arizona y Nevada.

En 1937, McCone dejó la Consolidated Steel Services, Inc. para unirse a los industriales Henry J. Kaiser y Stephen D. Bechtel y establecer la Bechtel-McCone Corporation, dedicada a la ingeniería y la construcción. El primer gran cliente de Bechtel-McCone fue el Standard Oil of California (Socal), para el que construyeron una refinería en Richmond. Para 1939, la Bechtel-McCone contaba con más de 10,000 empleados y fabricaba refinerías, plantas químicas, y oleoductos en todo el mundo.

En el verano de 1940, McCone y Bechtel se reunieron con el Almirante Howard Vickery, de la Comisión Marítima de los Estados Unidos. Vickery les informó de que habían recibido un telegrama de los británicos pidiendo con urgencia un acuerdo con la Comisión Marítima para la construcción de 60 petroleros para reemplazar a los barcos destruídos pro torpedos alemanes. En otro encuentro tiempo después, el Almirante Emory Land les pidió la construcción de barcos americanos de carga, y para transporte de tropas, mientras EEUU se preparaba para entrar en la Segunda Guerra Mundial.

Como resultado de las reuniones, McCone, Bechtel y Kaiser obtuvieron lucrativos contratos durante la Guerra, y empezaron a construir barcos en Richmond y Sausalito dentro de un proyecto llamado Operation Calship, que empleó a más de 42,000 obreros. Terminada la Guerra, McCone formó una sociedad con Henry Mercer, propietario de States Marines Lines, cuya extensa flota operaba en el Atlántico, y se convirtió en uno de los hombres más importantes de la industria naviera mundial.

Departamento de Defensa (1948-1953) y Comisión de Energía Atómica (1958-1961)
McCone también se dedicó a actividades comunitarias como director del Stanford Research Institute (SRI), y principal financiador del California Institute of Technology, cuyos científicos estaban realizando proyectos de investigación nuclear. El financiero John L. Simpson presentó a McCone a Allen Dulles en 1947. En ese tiempo entró en contacto con otras importantes figuras públicas como el Senador William Knowland y el General Dwight D. Eisenhower.

En 1948, el Presidente Harry Truman le nombró Adjunto del Secretario de Defensa James Forrestal, y en 1950 pasó a ser Subsecretario de Defensa para la Fuerza Aérea. Desde esas posiciones logró contratos militares para Standard Oil y Kaiser Aluminum, dos compañías en las que tenía intereses financieros.

En los años 50 se convirtió en un crítico del candidato presidencial demócrata Adlai Stevenson, que quería prohibir algunas pruebas nucleares, y se afilió al Partido Republicano. En 1958, el Presidente Dwight D. Eisenhower, al que le unía una buena amistad, le recompensó nombrándolo presidente de la Comisión de Energía Atómica, cargo que mantendría en los primeros meses de la presidencia de John F. Kennedy.

Director de la CIA (1961-1965)

En otoño de 1961, el Presidente John F. Kennedy seleccionó a John McCone para sustituir a Allen Dulles como Director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). McCone tendría menos poder que Dulles y tendría que rendir cuentas ante el Fiscal General Robert Kennedy, al que el Presidente encargó la supervisión de todo lo que ocurriera en la CIA.

McCone sostuvo desde un principio que la CIA debía mantenerse alerta sobre la posibilidad de que la Unión Soviética pudiera instalar armas nucleares en Cuba, aún cuando los informes decían lo contrario, lo que finalmente probaría ser correcto.


En la imagen: Robert Kennedy y John McCone, 1961.

En la Administración Kennedy

Nada más asumir el mando de la CIA, McCone se integró en un comité de la Casa Blanca, el Special Group Augmented (SGA), presidido por Robert Kennedy (Fiscal General), que incluía a McGeorge Bundy (Consejero de Seguridad Nacional), Dean Rusk (Secretario de Estado), Robert McNamara (Secretario de Defensa), y el General Maxwell Taylor. El objetivo de este comité sería estudiar nuevas medidas para provocar el derrocamiento de Fidel Castro, después del fracaso de la invasión de Bahía de Cochinos.

En noviembre de 1961, el comité creó la Operación Mangosta, un programa de acciones encubiertas de sabotaje y subversión contra Cuba, que sería dirigido por el General Edward Lansdale, bajo supervisión de Robert Kennedy. A la CIA le fue encargado el proyecto ZR/RIFLE, un plan para asesinar a Fidel Castro a través de la Mafia. La Agencia contactó con Johnny Roselli, Santo Trafficante y Sam Giancana, y ofreció 150,000 dólares para los preparativos del complot de asesinato. La ventaja de emplear a la Mafia para el trabajo estaba en que ofrecía una tapadera creíble para la CIA. Si los asesinos eran muertos o capturados, la prensa aceptaría que la Mafia estaba actuando por cuenta propia, ya que tenía motivos para eliminar a Castro.

Durante la Crisis de los Misiles de octubre de 1962, Robert Kennedy ordenó a McCone que interrumpiera temporalmente todas las operaciones encubiertas contra Cuba. Y el 30 de octubre de 1962, Robert Kennedy desmanteló la Operación Mangosta y ordenó a McCone que pusiera fin de forma definitiva a todas las acciones de sabotaje contra Cuba. Era el resultado de la promesa de no invadir Cuba hecha por el Presidente Kennedy al líder soviético Nikita Krushchev, durante las negociaciones para resolver la Crisis de los Misiles. La decisión causaría un gran malestar en la CIA, y en todos los implicados en la operación.

Bajo la dirección de McCone, la CIA se involucró más en la situación interna del Congo, suministrando armas y mercenarios a los partidarios del Teniente General Mobutu Sese Seko. También colaboró en el establecimiento del régimen militar en Ecuador, y destinó los primeros 20 millones de dólares de ayuda a los adversarios del líder socialista Salvador Allende en Chile.

El día que el Presidente John F. Kennedy fue asesinado, McCone estaba almorzan­do en su despacho de la CIA en Langley cuando su ayudante, Walter Elder, irrumpió para informarle de lo ocurrido en Dallas. Esa misma tarde McCone se reunió con Robert Kennedy en su casa de Virginia. El Fiscal General le hizo jurar que la CIA no había tenido nada que ver con el magnicidio. Aunque McCone, a diferencia de su antecesor, nunca llegó a tener un firme control ni un completo conocimiento sobre las actividades de la CIA.

En la Administración Johnson

Se mantuvo en el cargo con el Presidente Lyndon B. Johnson. McCone se había opuesto a las políticas de restricción militar y a los intentos de Kennedy de reducir la implicación militar de EEUU en Vietnam. El 23 de noviembre de 1963, al día siguiente del asesinato de JFK, presentó al Presidente Johnson el Memorandum de Seguridad Nacional 278, un documento clasificado que revertía con carácter inmediato la decisión de Kennedy de reducir la Guerra en Vietnam, y otorgaba a la CIA carta blanca para proceder con operaciones encubiertas en el Sudeste Asiático.

Más adelante redactó memorandums más críticos con las políticas de Johnson hacia Vietnam: en 1965 advirtió al Presidente que la expansión de la guerra despertaría el descontento nacional e internacional, antes de que fuera posible derrotar al régimen de Vietnam del Norte.

Dimitió en abril de 1965, descontento por considerar que el Presidente Johnson no apreciaba su trabajo, y que no hacía caso a sus informes, incluídos aquellos en los que pedía inspecciones más severas de las instalaciones nucleares israelíes.

Últimos años

Poco después de dimitir de la CIA, fue seleccionado para presidir una comisión de investigación sobre los disturbios raciales ocurridos en agosto de 1965 en el barrio de Watts, en Los Angeles.

Fue director de la compañía multinacional International Telephone & Telegraph (ITT). En 1970, la compañía contribuyó con 350,000 dólares a la campaña presidencial del candidato derechista chileno Jorge Alessandri Rodriguez. La empresa fue utilizada para canalizar los fondos destinados a prevenir la victoria de Salvador Allende en Chile.

También ocupó cargos de dirección en Pacific Mutual Life Insurance, United California Bank, Standard Oil of California, y Western Bancorporation. Y ayudó a establecer el Comité del Peligro Presente (Committee on the Present Danger), un grupo de expertos para presionar en contra de los recortes presupuestarios en Defensa.

Murió el 14 de febrero de 1991, a los 89 años de edad.