lunes, 8 de diciembre de 2008

Richard Helms: Director de la CIA (1966-1973)


Richard McGarrah Helms (n. 30 de marzo, 1913 - m. 22 de octubre, 2002) Periodista y espía estadounidense. Fue Director de la Agencia Central de Inteligencia (1966-1973). Ha sido el único director condenado por mentir al Congreso sobre las actividades encubiertas de la CIA. A pesar de ello, sigue siendo una de las figuras más reverenciadas de la historia de la Agencia.

Periodista

Nació en Philadelphia, Pennsylvania, hijo de un alto ejecutivo de Alcoa, Inc., y nieto del banquero Gates McGarrah. Creció en South Orange, New Jersey, y pasó dos años estudiando en el Institut Le Rosey de Suiza, donde aprendió a hablar en perfecto francés y alemán. En 1935 se graduó por la Williams College de Williamstown, Massachusetts.

Empezó a trabajar como periodista para United Press en Londres. Pero la depresión económica en Gran Bretaña, le obligó a trasladarse como reportero a Alemania, donde cubrió los Juegos Olímpicos de 1936, y logró entrevistar en exclusiva a Adolf Hitler en Nuremberg. Más tarde, de vuelta a EEUU, se unió al departamento de publicidad del Indianapolis Times, y en dos años se convirtió en director nacional de publicidad del periódico.

Carrera en los Servicios de Inteligencia

Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió en la Marina de los Estados Unidos, y gracias a sus habilidades lingüísticas fue asignado a la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS), el precedente de la CIA. Desde 1943, trabajó en Nueva York trazando las posiciones de los submarinos alemanes en el Atlántico occidental.

Finalizada la Guerra, y a la edad de 33 años, fue asignado a la recién creada Oficina de Operaciones Especiales (OSO), como responsable máximo de las operaciones de Inteligencia y Contra-inteligencia en Austria, Alemania, y Suiza. La OSO se convirtió en una división de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), cuando esta fue creada en 1947.

A principios de los años 50, ya estaba sirviendo como adjunto del responsable de los servicios clandestinos de la CIA, Frank Weisner. En 1955, impresionó a sus superiores supervisando la excavación secreta de un tunel de 500 yardas entre Berlín Occidental y Berlín Oriental para intervenir las líneas telefónicas soviéticas entre Berlín Oriental y Moscú. Durante once meses, hasta que el tunel fue descubierto por los soviéticos, la CIA pudo escuchar las conversaciones entre Moscú y sus Gobiernos títeres de Alemania Oriental y Polonia.

Director de la CIA (1966-1973)
En los años siguientes fue escalando posiciones en la Agencia. Tras el fracaso de la invasión de Bahía de Cochinos, en la reorganización de 1961 fue nombrado Director de Operaciones, quedando al cargo de todas las operaciones clandestinas sobre el terreno. En esa responsabilidad, a comienzos de noviembre de 1963, supervisó personalmente desde Saigon el Golpe de Estado en Vietnam del Sur, que terminó con el arresto y asesinato del Presidente Ngo Dinh Diem.

En 1965 pasó a ser Subdirector de la CIA, ejerciendo como número dos de William Raborn. Tras la dimisión de Raborn en 1966, el Presidente Lyndon Johnson nombró a Richard Helms nuevo Director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Raborn no había tenido éxito por carecer de experiencia en la comunidad de Inteligencia; Helms, en cambio, sí era un hombre de la Agencia, espía de carrera, el prototipo de superior venerado por sus subordinados, lo que le permitió lograr un control y conocimiento total del funcionamiento de la CIA.

Hombre de gran carisma en los círculos de poder, en una primera etapa se ganó el favor de los legisladores y parte de la prensa por su profesionalismo y trabajo efectivo. Supo moverse entre la ambigüedad y la prudencia mientras la Administración Johnson se implicaba cada vez más en la Guerra de Vietnam, y fue capaz de mantener a la Agencia al margen del escrutinio público de los fracasos militares del Pentágono.

En 1969, el nuevo Presidente Richard Nixon confirmó a Helms como Director de la CIA.


En la imagen: Richard Helms (izquierda) habla con el Presidente Lyndon Johnson en el Despacho Oval de la Casa Blanca, en 1966.

Operación Caos (1967-1973)
En 1967, por orden directa del Presidente Johnson, Helms pusó en marcha un proyecto de espionaje doméstico con la ayuda de sus estrechos colaboradores James Jesus Angleton, jefe de Contra-Inteligencia de la CIA, y Richard Ober. El proyecto recibió el nombre de Operación Caos, y su principal objetivo fue desenmascarar posibles influencias extranjeras en el movimiento estudiantil contra la Guerra de Vietnam.

La Operación Caos hizo uso de diferentes herramientas incluídas en los programas de vigilancia doméstica de la Oficina de Seguridad de la CIA: el programa HTLINGUAL, encargada de revisar la correspondencia entre EEUU y la URSS; el Project 2, dirigido a infiltrar agencias de Inteligencia extranjeras; el proyecto MERRIMAC, diseñado para infiltrar organizaciones radicales estadounidenses; y el proyecto RESISTANCE de colaboración con los administradores de las universidades y responsables de seguridad de los campuses, para identificar a activistas radicales y disidentes políticos.

La operación se expandió bajo la Presidencia de Richard Nixon, y continuó activa hasta 1973. La Agencia reunió 300,000 nombres de organizaciones y personas, así como extensos archivos sobre 7,200 ciudadanos estadounidenses. El periódico New York Times revelaría los hechos en 1974.

Proyecto FUBELT (1970)

El protagonismo de Helms en la política exterior se incrementó con la llegada al poder del Presidente Richard Nixon y su Consejero de Seguridad Nacional Henry Kissinger. En 1970, el Presidente Nixon ordenó a la CIA procurar un golpe que evitara la llegada del socialista Salvador Allende a la Presidencia de Chile.

La CIA ya venía advirtiendo desde 1968 de la inminente victoria del partido Unidad Popular en Chile, y ejecutando una campaña de propaganda encubierta contra la posible elección de Allende. Con la victoria de Allende en septiembre de 1970, y las nuevas órdenes del Presidente Nixon, Helms creó una unidad especial de la División del Hemisferio Occidental de la CIA, supervisada por el Subdirector de Operaciones Thomas Karamessines, y encabezada por el veterano agente David Atlee Phillips, para dirigir operaciones encubiertas cuyo fin sería desestabilizar al nuevo Gobierno de Allende y fomentar un levantamiento militar. La operación llevaría el nombre en clave Proyecto FUBELT.

Se presionó al Presidente chileno Eduardo Frei Montalva para que apoyara un golpe antes de abandonar el poder, pero no fue posible evitar que Allende tomara posesión de la Presidencia. La CIA continuó canalizando millones de dólares en fondos para los grupos y medios opositores, y mantuvo el contacto con oficiales militares chilenos descontentos, para fomentar un clima de tensiones internas que desencadenaran en el derrocamiento de Allende.

Las operaciones de la CIA constituyeron la rama encubierta de una estrategia política dictada desde el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, que incluía también presiones diplomáticas y el bloqueo de préstamos y créditos a Chile.


En la imagen: Richard Helms y el Presidente Richard Nixon reunidos en el Despacho Oval de la Casa Blanca, 1973.

Investigación del Watergate (1972-1973) y Embajador de EEUU en Teherán (1973-1977)

La ruptura de Helms con el Presidente Nixon fue debida a diferencias sobre el papel que la CIA debía jugar en el encubrimiento del escándalo Watergate. El Presidente Nixon veía a la CIA como una herramienta política más, que podía utilizar para sacar adelante todos los propósitos de su Gobierno. Cuando el escándalo empezó a extenderse, Nixon ordenó a Helms que la CIA actuara para bloquear las investigaciones del FBI, en nombre de la Seguridad Nacional. Pero Helms se negó a seguir las órdenes, y puso la reputación de la Agencia por delante de su lealtad al Presidente. En respuesta a su deslealtad, Nixon lo relevó como Director de la CIA, y lo envió a Irán como Embajador de EEUU en Teherán (1973-1977).

Comité Church (1975) y Comisión Rockefeller (1975)
En 1975 tuvo que declarar ante el Comité Church, un comité senatorial presidido por el Senador Frank Church, y creado para investigar actividades federales de espionaje bajo sospecha de ilegalidad. Helms se negó a revelar detalles sobre operaciones sensibles, pero el comité descubrió que la CIA estuvo implicada en la operación para derrocar a Allende en 1973, y que había enviado más de 8 millones de dólares a sus opositores a través de la compañía International Telephone and Telegraph Corporation (ITT).

Dos años antes, en sus audiencias ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, para ser confirmado como Embajador en Teherán, Helms había negado cualquier implicación de la CIA en Chile, una afirmación que el Comité Church descubrió falsa, por lo que fue condenado a una multa de 2,000 dólares. Las conclusiones del Comité también acusaron a Helms de haber fallado a la hora de informar a sus superiores sobre los esfuerzos de la Agencia para asesinar a Fidel Castro, cuando él era Director de Operaciones.

Y las averiguaciones de la Comisión Rockefeller, creada por el Presidente Gerald Ford y presidida por el Vicepresidente Nelson Rockefeller, para investigar los abusos de la CIA, señalaron a Helms por haber cometido un error de juicio al destruir documentos relativos al Proyecto MK ULTRA en su último año al frente de la CIA.

Últimos años

En 1983, el Presidente Ronald Reagan le otorgó la Medalla de Seguridad Nacional.

Richard Helms murió en 2002, a los 89 años de edad, a causa de un cáncer óseo. Está enterrado en el Cementerio Nacional de Arlington.

Curiosidades

En una conversación con su Jefe de Gabinete, a Richard Nixon se le atribuyen las siguientes palabras: "Si hay alguien en este país que sepa más que yo, son Hoover (ex Director del FBI) y Helms. Y no se juega con Richard Helms. Punto."

4 comentarios:

octopusmagnificens dijo...

Gran parecido con Steven Seagal.

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Helms era poquita cosa físicamente. Estatura media-baja y flaquito. Tenía aspecto de hombrecillo simpático.

Por cierto, Oliver Stone en su peli 'Nixon' filmó una conversación entre Nixon (Anthony Hopkins) y Helms (Sam Waterston) en Lagnley. Pero finalmente no fue incluída en la película. Al parecer, Hélms recibió una copia del guión, y amenazó con demandar a la productora. Aquí está la escena: Parte 1 y Parte 2

octopusmagnificens dijo...

Ah, no había visto esta escena.

Jordi Coll dijo...

También iba a comentar lo de Steven Seagal. xD