viernes, 24 de octubre de 2008

Battleground States: New Mexico - 5 EV


New Mexico. Estado fronterizo atravesado por el Río Grande, accidentado al Oeste por las Montañas Rocosas, con Altas Llanuras en su interior, y el Llano Estacado en el sector Sureste, que es prolongación de los desiertos del Norte de México. El área más poblada es la que se extiende a través de la Interestatal 25 entre Albuquerque, la ciudad más grande del estado, una metrópolis multicultural de más de medio millón de habitantes, y Santa Fe, la capital administrativa, a una hora de distancia.

Desde que se convirtió en estado en 1912, New Mexico ha votado por el candidato presidencial ganador en todas las elecciones salvo dos -en 1976 votó por Gerald Ford, y en 2000 por Al Gore. El Presidente Bush se llevó el estado por 5,988 votos en 2004, después de haberlo perdido por sólo 365 votos cuatro años antes. Una de las claves de su victoria estuvo en los hispanos indecisos que buscan el equilibrio entre sus valores culturales católicos, y las preocupaciones económicas.

Entre mexicanos y descendientes de colonizadores españoles hacen un 44% de la población del estado, y entre ellos una quinta parte permanece indecisa. Bush se llevó más de un 38% del voto hispano estatal gracias a su oposición frontal al aborto. El desafío para John McCain este año será que la ansiedad económica no coloque en un segundo plano los valores culturales de esos votantes hispanos.

La gran fortaleza republicana en New Mexico es el segundo distrito congresional, un territorio muy rural que ocupa casi toda la mitad Sur del estado, y tiene el tamaño de Pennsylvania. El candidato republicano necesitará energizar a esas comunidades conservadoras del Sur para que compensen la ventaja demócrata en las grandes ciudades. Bush ganó el estado porque ganó la mitad Sur con el 58% de los votos, compensando su derrota en la mitad norte, y porque su campaña fue capaz de incrementar el voto republicano en las áreas rurales y pueblos pequeños de la sección Sureste, conocida como "pequeña Texas", donde la conducta del electorado suele ser similar a la que se observa en la zona de las planicies de Texas.

McCain puede verse ayudado por el hecho de que el Congresista Steve Pearce, muy popular, casi héroe en esa región, compite en la elección al Senado ese mismo día. Aunque Pearce pierda la elección a nivel estatal por la poca simpatía que despierta en otras zonas de New Mexico, y porque se enfrenta a un candidato local y no a uno de Chicago, es una garantía para que los republicanos del Sureste vayan a las urnas. Pero Team McCain está lejos de igualar la potente organización que estableció Team Bush hace cuatro años. El Presidente envió cada semana del último mes de campaña a alguna personalidad conocida de su entorno, el Vicepresidente, la Primera Dama, o sus hijas. En muchos casos a pueblos de mala muerte de los que nadie se preocupa.

El Senador Obama tiene un aliado de primera en el Gobernador Bill Richardson, que le ha dejado claro que no bastará con arrasar en ciudades del Norte como Albuquerque o Santa Fe. Kerry ya mejoró el rendimiento de los demócratas en esas dos ciudades, y no fue suficiente para llevarse el estado. Richardson ha advertido al equipo del candidato demócrata que tienen que hacerlo mejor que bien en condados sureños como Valencia y Grant, que Kerry ganó en 2004, así como en Doña Ana, donde se encuentra la ciudad de Las Cruces, una de las pocas plazas liberales del Sur, sede de la universidad estatal. También deberá intentar ganar en Luna County, condado agrícola mayoritariamente hispano que, gracias al debate de los valores y la religión, Bush ganó por 824 votos, a pesar de tener más demócratas que republicanos registrados.

Pero si hay un condado que debéis observar con más atención que ningún otro, ese es el condado de Sandoval. Situado a medio camino entre Albuquerque y Santa Fe, Sandoval County vive entre un pasado rural y un futuro urbano, entre una rica diversidad cultural y comunidades blancas -allí llamadas anglos- homogéneas. En 2004, el condado mostró un comportamiento electoral muy similar a New Mexico en su conjunto, otorgando una victoria ajustada a Bush.

Con unos 117,000 habitantes, es el condado que más rápido crece -creció un 26% entre 2000 y 2006, a un ritmo cuatro veces superior que la media en el resto de New Mexico. Y en ese tiempo ha pasado de 48,500 votantes registrados a 70,450. Aunque, curiosamente, el porcentaje de hispanos se sitúa en un modesto 32%, en comparación con el 44% de todo el estado. En 2004, los demócratas ampliaron su ventaja en registro de votantes, pero Bush ganó el condado por 1,200 votos, doblando su ventaja de 524 votos del año 2000.

La explicación la tenemos en Rio Rancho, la ciudad más importante del condado. A diferencia de lo visto en otros entornos, Bush perdió las áreas extraurbanas del condado de Sandoval, pero ganó la ciudad de Rio Rancho por 5,000 votos. Mientras los pueblos y villas hispanos de la región tienen cientos de años, Rio Rancho fue fundado en los años 60 por dos agentes inmobiliarios que compraron 90,000 acres de tierra al norte de Albuquerque para construir una urbanización y promocionarla como destino para familias de clase media blanca y jubilados de toda la Unión. No fue hasta 1981 cuando se convirtió en municipio, y hoy es la tercera ciudad más grande y poblada de New Mexico, y una isla republicana entre Albuquerque y Santa Fe.

Cultura Popular: ¿Quién no recuerda a Chuck Connors/Lucas McCain volteando en el aire su Winchester 44 para recargarlo y disparar de nuevo? Sabréis que me refiero a El hombre del rifle, la serie clásica de ABC que narraba la historia de un hombre que trataba de prosperar junto a su hijo en un pequeño rancho de la localidad de North Fork, en New Mexico, y que tenía un Winchester 44 modificado que le permitía cargar y disparar más rápido que nadie.

Otros recordaréis más a Sam McCloud con su sombrero Stetson, su chaqueta de piel de oveja, y sus métodos directos y expeditivos que chocaban con la manera de proceder del sofisticado departamento de policía de Nueva York, hasta donde había llegado desde Taos, New Mexico, persiguiendo a un fugituvo que se había escapado de su jurisdicción. Inolvidable.

2 comentarios:

Jordi Coll dijo...

¿Steve Pearce no tuvo un lío con unos artículos de la Heritage Foundation?

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Ni idea.