viernes, 20 de febrero de 2009

John Podesta: Jefe de Gabinete de la Casa Blanca (1998-2001)


John David Podesta (n. 15 de enero, 1949) Abogado estadounidense. Fue el cuarto y último Jefe de Gabinete del Presidente Bill Clinton, entre 1998 y 2001.

Primeros años

Nació en una familia de obreros industriales de Chicago, Illinois. Su padre era un católico italo-americano, y su madre era griega-americana. Creció en el barrio de Jefferson Park, en la sección Noroeste de Chicago. Buen estudiante, estudió en la Knox College y fue admitido en la Universidad de Georgetown, en Washington DC, donde se graduó en Derecho en 1976.

Su primer contacto con la política lo tuvo trabajando como voluntario, junto a su hermano Anthony, para las campañas presidenciales de los Senadores demócratas Eugene McCarthy y George McGovern en 1968 y 1972, respectivamente. También trabajó en la fallida campaña del demócrata Joseph Duffy para el Senado por Connecticut, en 1970. En la campaña de Duffy conoció por primera vez a Bill Clinton, que era entonces otro joven voluntario de 24 años.

Carrera en Washington DC

Tras graduarse en Georgetown, se quedó en la capital federal, trabajando primero como abogado en la División de Tierras y Recursos Naturales del Departamento de Justicia (1976-1977), y más tarde como asistente especial del director de la ACTION, la agencia federal de voluntariado (1978-1979).

De allí pasó al Capitolio. Fue consejero legal del Comité Judicial del Senado (1979-1981) presidido en aquel entonces por el Senador Ted Kennedy. Dentro de ese Comité, asesoró a los Subcomités sobre Patentes, Copyrights y Sellos de Marca; Seguridad y Terrorismo; y Reforma Regulatoria. Entre 1981 y 1988, sirvió en el equipo de asesores del Senador Patrick Leahy, de Vermont. El equipo de Leahy se destacó como pionero en utilizar el filibusterismo para torpedear las nominaciones judiciales de la Administración Reagan, una práctica que hasta entonces no era frecuente.

En 1988, abandonó el Capitolio para fundar con su hermano Anthony el Podesta Associates, una firma de relaciones públicas y lobbying con sede en Washington DC. La campaña presidencial del Gobernador Michael Dukakis, de Massachusetts, contrató los servicios de Podesta Associates, y John Podesta sirvió en Dukakis '88 al frente de un equipo encargado de investigar secretos y trapos sucios de los rivales de Dukakis, ganándose el mote de "excavadora de mugre."

A principios de los 90, fue miembro del consejo de la Conferencia Administrativa de EEUU, y de la Comisión para la Protección y Reducción de Secretos Gubernamentales.

Asistente del Presidente Clinton (1993-1995) y Adjunto al Jefe de Gabinete (1997-1998)

En 1993, se integró en el personal de la Casa Blanca, desempeñándose hasta 1995 como asistente del Presidente Bill Clinton, al que conocía desde hacía dos décadas, como secretario de personal, y senior adviser sobre información gubernamental, privacidad, seguridad de las telecomunicaciones, y políticas regulatorias. Se ganó gran crédito en la Casa Blanca por su tratamiento del escándalo inmobiliario-financiero Whitewater.

En 1995, volvió por un año al Capitolio, como consejero del Senador Tom Daschle, de Dakota del Sur, que era entonces Líder de la Minoría demócrata. En realidad, el Presidente Clinton lo utilizó para aumentar su influencia sobre los legisladores demócratas, y mantener la disciplina de partido. De vuelta en el Ala Oeste, en 1997 fue nombrado adjunto del Jefe de Gabinete Erskine Bowles.

Jefe de Gabinete de la Casa Blanca (1998-2001)


En la imagen: el Presidente Bill Clinton y John Podesta, en el Despacho Oval.

Tras la dimisión de Bowles en octubre de 1998, el Presidente convirtió a Podesta en el nuevo Jefe de Gabinete de la Casa Blanca. Asumió el cargo en un momento difícil, a las puertas de un proceso de impeachment contra Clinton por el escándalo Lewinsky.

Puso en marcha un amplio despliegue de prensa y relaciones públicas, y pronto se convirtió en la cara más visible del equipo presidencial, a la hora de defender al Presidente en los medios de comunicación. Logró captar los votos de todos los Senadores demócratas y parte de los republicanos para que el Senado absolviera al Presidente de los delitos de perjurio y obstrucción de la justicia. Clinton prefirió no ver por la tele en directo la votación del 12 de febrero de 1999, y fue Podesta el que le llamó para informarle que todo había ido bien.

Con el Presidente reforzado y la iniciativa recuperada, en la recta final del mandato de Clinton, Podesta diseñó un plan para hacer avanzar rápidamente algunas de las propuestas de la agenda presidencial que habían quedado paralizadas por el caso Lewinsky. En lugar de batallar con un Congreso hostil sobre la legislación, propuso la articulación de una serie de órdenes ejecutivas para alterar reglas federales, que no requiriesen la cooperación de los republicanos.

Esa nueva estrategia, definida como extra-constitucional o considerada un abuso de poder por los críticos, se tradujo en procesos judiciales patrocinados por la Casa Blanca, nombramientos para vacantes en altas oficinas federales, acciones regulatorias selectivas contra corporaciones tabaqueras, o la orden ejecutiva para emprender la guerra en Kosovo sin la autorización del Congreso ni de la ONU.

En las eleccioens presidenciales de 2000, Podesta jugó desde la Casa Blanca un papel importante durante el litigio por los recuentos de votos en Florida. Trabajó entre bastidores con el equipo de abogados que defendía los intereses del Vicepresidente Al Gore, a pesar de que la Casa Blanca había declarado públicamente su neutralidad. La intervención de Podesta fue decisiva para llevar el caso hasta el Tribunal Supremo.

Todos los observadores y políticos en Washington DC asumían que el conflicto por las elecciones terminaría el 14 de noviembre, cuando la fecha límite para un recuento expirase, y la Secretaria de Estado de Florida, Katherine Harris, certificase el nombre del ganador de los 25 votos electorales de Florida.

David J. Barram, jefe de la Administración Federal de Servicios Generales, anunció públicamente que su oficina estaba preparada para liberar los 5.8 millones de dólares en fondos de la transición presidencial, para aquel candidato que fuese declarado ganador el 14 de noviembre. Pero un día antes, el 13 de noviembre, Podesta envió un memorandum a Barram exigiéndole que retuviera los fondos y mantuviera cerradas las oficinas para la transición, con el propósito de conceder a Gore más tiempo para litigar.

Últimos años

Podesta es el fundador y presidente de Center for American Progress, un think-tank liberal; miembro del comité sobre libertad y seguridad del Constitution Project; y de la junta asesora de Roosevelt Institution. Es profesor de Derecho en la Universidad de Georgetown.

Colaboró con las campañas presidenciales de John Kerry y Hillary Clinton en 2004 y 2008, respectivamente, y con la campaña de Barack Obama para el Senado en 2004. En noviembre de 2008, el Presidente-electo Obama lo puso al frente del equipo de transición presidencial, junto con Valerie Jarrett y Pete Rouse.

4 comentarios:

Jordi Coll dijo...

Enfrente de la transición presidencial ha hecho un gran trabajo. No se le ha escapado ni un detalle de los nominados.

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

¿Lo dices de coña no? xD

Jordi Coll dijo...

Claro jeje. ¿Cómo se presentan las elecciones?

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Prefiero no opinar sobre las elecciones hasta ver los resultados...