sábado, 21 de febrero de 2009

Andrew Card: Jefe de Gabinete de la Casa Blanca (2001-2006)


Andrew Hill Card Jr. (n. 10 de mayo, 1947) Ingeniero y político estadounidense. Fue Secretario de Transportes (1992-1993), vicepresidente de General Motors (1999-2001), y Jefe de Gabinete de la Casa Blanca (2001-2006).

Origen y formación

Nació en Brockton, Massachusetts, y a muy temprana edad se trasladó con su familia a Holbrook, una ciudad de blue-collar workers al sur de Boston. Obtuvo una beca para estudiar Ingeniería en la Universidad de Carolina del Sur, y completó sus estudios atendiendo la Academia de Marinos Mercantes y realizando un Master en Administración Pública por la John F. Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard.

Activo en los Boy Scouts de América, alcanzó el rango de Scout Vitalicio. Su dedicación al Scouting se vio reconocido cuando le fue otorgado el título de Eagle Scout Honorario.

Carrera política en Massachusetts

Entre 1971 y 1975, Card trabajó como ingeniero de diseño estructural al tiempo que ocupaba cargos en la administración municipal de Holbrook, Massachusetts. En 1974, a los 27 años, fue elegido miembro de la Asamblea Estatal de Massachusetts, como republicano. Reelegido tres veces, se mantuvo en la Legislatura estatal hasta 1983. Considerado un republicano pragmático, colaboró con la mayoría demócrata en asuntos bipartidistas como la lucha contra la corrupción en la industria de la construcción en Massachusetts.

En 1982, fue reconocido como uno de los legisladores más destacados del país por la National Republican Legislators' Association. Ese mismo año, renunció a presentarse a un nuevo mandato en la Asamblea Estatal para competir sin éxito por la nominación republicana para ser candidato a Gobernador de Massachusetts.

Con Reagan y Bush

Tras la fallida aventura electoral por alcanzar la Gobernación de Massachusetts, volvió al sector privado como vicepresidente de CMIS Corp., una compañía de software de computadoras con sede en Vienna, Virginia. Hasta que en septiembre de 1983 le fue ofrecido un puesto en la Casa Blanca: Asistente Especial del Presidente Ronald Reagan para Asuntos Intergubernamentales, y enlace entre la oficina presidencial y los Gobernadores, Alcaldes, y otros oficiales electos de ámbito local y estatal. Ocupó ese cargo hasta 1987.

Su nombramiento había sido recomendado por el Jefe de Gabinete James Baker, al que había conocido cuando fue uno de los resposnables de la pre-campaña presidencial de George Bush en Massachusetts, en 1980. Aunque Bush había perdido la nominación frente a Reagan, había ganado la primaria de Massachusetts, y Card se había ganado el favor del candidato y de su entonces campaign manager Baker. En la Convención Republicana de 1980, había servido como whip de Bush, y ante los rumores que apuntaban a un ticket Reagan-Ford, había comentado a los medios que "incluso combinando la edad de ambos (Reagan y Ford), su coeficiente intelectual no está a la altura de lo que debería."

En 1987-1988, volvió a trabajar para la nueva campaña presidencial del Vicepresidente Bush, esta vez en la vecina New Hampshire, donde fue el encargado de la coordinación de la campaña nacional con los esfuerzos locales del Gobernador John Sununu para crear una potente red de apoyos a Bush. Se mudó a New Hampshire durante un año, y se pasó parte de cada mañana reuniéndose con líderes republicanos locales.

Entre 1989 y 1992, Card sirvió como asistente del Presidente George Bush y número dos del Jefe de Gabinete John Sununu. En diciembre de 1991, fue el encargado de anunciar a Sununu, entonces su superior directo, que estaba despedido por orden del Presidente.

En febrero de 1992, abandonó la Casa Blanca para dirigir el Departamento de Transportes. Como Secretario de Transportes en el último año de mandato del Presidente Bush, destacó su papel como coordinador de las operaciones federales de auxilio tras el Huracán Andrew. A él le correspondió reparar el daño político causado por una respuesta inicial demasiado lenta de las autoridades.

Tras la derrota electoral del Presidente Bush en noviembre de 1992, Card fue el representante de la administración saliente en el proceso de transición presidencial.

Vicepresidente de General Motors (1999-2001)

De vuelta en el sector privado, entre 1993 y 1998 fue presidente de la American Automobile Manufacturers Association (AAMA), asociación comercial que integraba a los tres gigantes de la industria automovilística de Estados Unidos, Ford Motor Company, General Motors Corporation, y Chrysler Corporation. La AAMA se disolvió en diciembre de 1998, y Card pasó a ser vicepresidente para relaciones gubernamentales de General Motors (1999-2001), representando los intereses de la compañía ante el Congreso y la administración, y dirigiendo sus actividades ante gobiernos estatales, nacionales e internacionales.

Jefe de Gabinete de la Casa Blanca (2001-2006)

En 2000, sus servicios fueron reclamados por la campaña presidencial del Gobernador George W. Bush, de Texas. Por sus responsabilidades en General Motors, Card no pudo dedicarse a tiempo completo a la campaña, y quedó encargado de la organización de los eventos importantes, la convención y los debates.

Ayudó a reunir y gestionar los 160 millones de dólares de coste de la Convención Republicana celebrada en Philadelphia, el más caro evento político de la historia hasta ese momento, y dirigió las reuniones para prescribir todas las actividades que tendrían lugar entre las 7:30 PM y las 11 PM, las cuatro horas de cobertura en prime-time, en los cuatro días de Convención.

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De izquierda a derecha: Colin Powell (Secretario de Estado), el Vicepresidente Dick Cheney, el Presidente George W. Bush, Condoleezza Rice (Consejera de Seguridad Nacional), Andrew Card (Jefe de Gabinete), George Tenet (Director de la CIA), y Donald Rumsfeld (Secretario de Defensa), posan para la revista Vanity Fair en la Sala de Gabinete, en diciembre de 2001.

Nada más confirmarse su elección, el Presidente-electo George W. Bush anunció que Card sería el nuevo Jefe de Gabinete de la Casa Blanca. Dada su experiencia trabajando al servicio de tres Jefes de gabinete, James Baker, Donald Regan y John Sununu, y su buen trato con Wall Street, Card era la elección lógica para el puesto. Junto con el Vicepresidente Dick Cheney, el Asesor Principal Karl Rove, y la Directora de Comunicaciones Karen Hughes, formó parte del círculo más íntimo del nuevo Presidente, el que tenía influencia sobre cualquiera de las áreas, doméstica o internacional, de su agenda.

Con la confianza total del Presidente, y adicto al trabajo, Card se dedicó a operar entre bastidores, como un eficaz burócrata con escasa visibilidad pública. Se levantaba a las 4:20 AM cada mañana, llegaba a la Casa Blanca a las 6:15 AM, y no abandonaba su despacho hasta las 10 PM. En algunas ocasiones se quedaba hasta la medianoche a devolver las últimas llamadas, un hábito aprendido de Baker. Y pasaba la mayoría de fines de semana en su oficina del Ala Oeste o en Camp David con el Presidente.

Trabajó apoyado en sus dos adjuntos, Joe Hagin y Joshua Bolten, uno dedicado a las operaciones diarias y el otro a la planificación política. Declarado admirador y estudioso del funcionamiento de la Casa Blanca en la administración de JFK, Card focalizó sus primeros esfuerzos en simplificar la estructura del personal de la Casa Blanca, y reorganizar los salarios de los empleados, para hacer más eficiente el trabajo. Para ello abogó porque hubiera menos trabajadores cuyo nombramiento requiriese el visto bueno del Congreso, y más plazas ocupadas por decisión ejecutiva, como en los años 60.

Pensador creativo, conocedor de los detalles más mínimos de su trabajo, rara vez tomaba apuntes y utilizaba la técnica del "palacio de la memoria", que el jesuíta italiano Matteo Ricci había introducido en China en el Siglo XVI. Discreto, sereno y racional, fijó unas excelentes relaciones con los legisladores demócratas y republicanos en un Capitolio muy polarizado, siendo instrumental a la hora de recolectar votos suficientes para la aprobación de algunos de los proyectos legislativos estelares del primer mandato de Bush, como el plan de reducción de impuestos repartido en once años, la reforma del Medicare, o el No Child Left Behind Act de 2001, la mayor reforma educativa desde la Administración Johnson.

Tras su reelección, el Presidente Bush le pididó que permaneciera como Jefe de Gabinete en su segundo mandato. En 2005, fue Card quien recomendó a Bush la selección de Harriet Miers para cubrir una vacante en el Tribunal Supremo. La nominación de Miers fue mal recibida por los legisladores republicanos y los grupos de interés conservadores, obligando al Presidente a dar marcha atrás, y convirtiendo a Card en objetivo de fuertes críticas desde la derecha. Muchos conservadores empezaron a verlo como una mala influencia que moderaba en exceso las decisiones de Presidente.

Card dimitió en abril de 2006, después de que el Presidente no hiciera caso a sus recomendaciones para destituir al Secretario de Defensa Donald Rumsfeld por la mala marcha de la estrategia en Iraq. Card, con el apoyo de la Primera Dama, había recomendado a Bush que sustituyera a Rumsfeld por James Baker.

Card ha sido el segundo Jefe de Gabinete que más tiempo ha ocupado ese cargo de forma consecutiva, sólo superado por John Steelman, el Jefe de Gabinete del Presidente Truman.

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En la imagen: el Presidente Bush, observado por Karen Hughes (asesora de comunicaciones) y Andrew Card (Jefe de Gabinete), ensaya con el teleprompter horas antes de pronunciar su discurso en la Convención Nacional Republicana, en el Madison Square Garden de Nueva York, el 2 de septiembre de 2004.

11 de septiembre de 2001

La mañana del 11 de septiembre de 2001, Card fue el hombre que se acercó cuidadosamente al Presidente Bush en la escuela primaria Emma E. Booker de Sarasota, Florida, para informarle al oído de que lo que estaba ocurriendo en Nueva York era un atentado terrorista. "Señor Presidente, un segundo avión se ha estrellado contra la segunda torre. Estados Unidos está siendo atacado," fueron sus palabras.

A partir de ese momento, coordinó con el Vicepresidente Dick Cheney, que se encontraba en la Casa Blanca, el itinerario que debía seguir el Presidente en las siguientes horas. Se acordó que no volviera a Washingotn DC, y mantenerlo "perdido" durante buena parte del día, hasta asegurar que no corría peligro. Card, el Secretario de Prensa Ari Fleisher, y el asesor de comunicaciones Dan Bartlett, y un gran número de periodistas, se montaron en el Air Force One con el Presidente, para dirigirse a la base aérea de Barksdale, en Louisiana, donde se haría una primera declaración pública al mediodía.

De allí viajaron al ultraprotegido Cuartel General del Mando Aéreo Estratégico, situado en la base aérea de Offutt, en Nebraska. Al llegar al lugar, fueron rodeados por soldados ataviados con uniformes de camuflaje y equipados con armas automáticas, y atravesaron las áreas de dentro de la base en un vehículo especial blindado para evitar posibles disparos de francotiradores. Desde el Cuartel General del Mando Aéreo Estratégico, el Presidente podía controlar el arsenal de misiles nucleares de largo alcance, y mantener teleconferencias con el Vicepresidente y su equipo de Seguridad Nacional.

En los meses posteriores, Card participó en todas las reuniones del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, en la puesta en marcha de la nueva estrategia antiterrorista de Guerra Contra el Terrorismo, y en 2002 encabezó el White House Iraq Group, grupo encargado de movilizar a la opinión pública sobre la necesidad de derrocar a Saddam Hussein.

Últimos años

Desde 2006, es miembro del consejo de administración de Union Pacific Railroad, la mayor red de ferrocarriles de EEUU. En mayo de 2007, recibió un doctorado honorífico por la Universidad de Massachusetts.

1 comentario:

Jordi Coll dijo...

La escena de Card despidiendo a Sununu debió ser bastante curiosa.