Mañana se celebran
elecciones a la Presidencia del Athletic Club de Bilbao. El asunto no entra dentro de la temática de mi blog pero tenía ganas de hablar de ello. No soy socio, por lo que no podré votar. Pero he seguido con mucho interés esta campaña porque puede ser un momento crucial en la historia de un club centenario que acaba de dar por terminada la peor temporada de su historia. Hay que elegir entre
3 candidatos:
Fernando García Macua,
Juan Carlos Ercoreca y
Javier González de Garazi.
Macua, hombre del
establishment vizcaíno, cuando anunció su postulación era percibido como el candidato favorito de la oligarquía de Neguri y de las antiguas familias franquistas adineradas que en las últimas elecciones apoyaron a
Juan Pedro Guzmán. Existía también la sospecha de que iba avalado por el mega-constructor
Jabyer Fernández, presidente de
Fonorte y el
Grupo Afer, lo que le garantizaba a Macua también el apoyo de una parte del
sector adinerado del PNV. Sin olvidar que es
sobrino de José María Makua Zarandona, el que fuera Presidente de la Diputación de Bizkaia en los años 80 por el PNV.
No me inspiraba demasiada confianza en un principio. Me parecía el típico abogado que se presta a ejercer de "hombre de paja" al servicio de oscuros intereses que mueven los hilos en las sombras. El constructor Jabyer Fernández, con la colaboración de gente como Jon Arrinda, ya se hicieron en su día con el control de
Bilbao Basket o
Kaiku, y las malas lenguas decían que ahora preparaban su desembarco a lo grande en el Athletic a través de la candidatura de Macua y apoyados en el
Grupo Correo.
Pero creo que durante la campaña el candidato ha demostrado tener personalidad propia y, sobre todo, ser el más creíble de los tres. Se ha desvinculado de cualquier compromiso con las empresas de Fernández y ha potenciado una imagen de autonomía respecto de los poderes económicos y políticos que me ha gustado. Era muy escéptico sobre sus intenciones, pero a día de hoy me parece el hombre más creíble, aquel que puede materializar sus promesos y devolver al Athletic la ambición perdida. Se ha esforzado más que el resto por hacerse con el
apoyo de un amplio abanico de personas y sensibilidades distintas dentro del entorno social del club, configurando una plataforma que me recuerda mucho a la presentada por el difunto
Javier Uría en 2001.
Juan Carlos Ercoreca me cae bien. Es empresario del sector alimenticio, dueño de una conocida cadena de supermercados en Euzkadi. Se le ve buena persona. Con intenciones limpias. Pero el hombre no tiene madera de candidato. Puede tener un buen proyecto deportivo asesorado por el experto alemán
Horst Wein, pero no sabe venderlo. Su
estrategia mediática ha sido
pobre y limitada. Ha patinado anunciando a un inexperto
Julen Guerrero, una figura polarizante, como su director deportivo.
Su mayor activo es el apoyo de una gran mayoría de ex futbolistas. Sobre todo de futbolistas que estuvieron en el club en los años del Presidente
José María Arrate. Seguramente porque Ercoreca representa la continuación de esa élite llamada "los
Arrate Boys" que han presidido el club desde 1994 y hasta ahora ininterrumpidamente. Gentes del entorno del ex Presidente Arrate, quien ha sido el
dirigente rojiblanco más mimado por el PNV, que puso a su disposición toda su maquinaria de movilización de votantes en 1994 para derrotar a José Julián Lertxundi.
Por ello Ercoreca, apoyado públicamente por Arrate, ha sido considerado por muchos el
candidato oficial de Sabin Etxea (ejecutiva nacional del PNV). Pero ha dado la sensación de ir perdiendo poco a poco ese supuesto apoyo. Especialmente porque en el partido no ha habido unanimidad. El candidato soñado del partido, especialmente de Iñigo Urkullu, presidente del Bizkai Buru Batzar, hombre fuerte de Imaz en Bizkaia, era el ex jugador y ex capitán del equipo,
Genar Andrinua. Pero ante la negativa de este a presentarse, ha habido figuras del PNV vizcaíno, como el Diputado General
José Luis Bilbao, que han podido posicionarse oficiosamente con Macua, facilitando a este el apoyo de medios locales como TeleBilbao, al tiempo que el partido oficialmente parecía apoyar sin demasiado entusiasmo a un
poco ilusionante Juan Carlos Ercoreca.
Pero en las últimas semanas, también a la vista de la poca efectividad de Ercoreca haciendo campaña y sus pobres números en las encuestas, Macua ha parecido convencer más a parte del aparato de propaganda del partido. Con la colaboración de compañeros de plancha como
Joseba Intxaurraga, antiguo consejero del Lendakari Ardanza, que sería Vicepresidente del Athletic si Macua gana las elecciones.
Por último, tenemos al tercer candidato. El
freaky Javier González. Un ex agente de futbolistas que no me gusta un pelo. Es una mezcla entre el ex Presidente Fernando Lamikiz y Dimitri Piterman. Un cutre. No da la talla como Presidente y
las formas le pierden. A la mínima dificultad perdería todo el temperamento. Está basando toda su campaña en el descrédito facilón de los demás. Un
populismo cutre que cree que puede funcionar con una masa social muy deprimida y cabreada después de dos años deportivamente nefastos. Si es elegido Presidente y hace bien las cosas, no tendré problemas en reconocerlo. Pero de momento sólo puedo decir que me desagrada.

Así pues,
me quedo con Macua.