viernes, 18 de julio de 2008

"Troop Funding"

Primera muestra de publicidad negativa por parte de la campaña de John McCain. Es un spot que busca el contraste entre los dos candidatos en el debate sobre Iraq. Se describe a Obama como un oportunista que sólo busca el rédito electoral, y a McCain como un hombre más interesado en el éxito de la misión en Iraq, que en el éxito de su aventura electoral.

(...) Narrador: "Barack Obama nunca mantuvo una sóla audiencia senatorial sobre Afganistán. No ha estado en Iraq en años. Votó en contra de financiar a nuestras tropas. Decisiones que le ayudaron a ganar su nominación. Ahora Obama está cambiando para ayudarse a sí mismo a convertirse en Presidente. John McCain siempre ha apoyado a nuestras tropas, y el incremento de soldados que está funcionando. McCain. El país primero." (...)

"Win With Dewey"


Los dos grandes partidos cortejaron al General Dwight D. Eisenhower, el líder militar más popular de la Segunda Guerra Mundial, para que fuese su candidato para las elecciones presidenciales de 1948. Pero este descartó los ofrecimientos sin llegar a mostrar su preferencia por uno u otro partido. Con Eisenhower fuera de juego, la competición por la nominación republicana se redujo a seis nombres: el Gobernador Thomas Dewey, de Nueva York, nominado en 1944; el Senador Robert Taft, de Ohio; el ex Gobernador Harold Stassen, de Minnesota; el Senador Arthur Vandenberg, de Michigan; el Gobernador Earl Warren, de California; y el General Douglas MacArthur.

El Gobernador Dewey era el front-runner. Considerado líder del establishment del partido, en 1946 había logrado la reelección en Nueva York con el más alto número de votos logrado jamás por ningún candidato en el estado. Había hecho una pequeña fortuna gracias a la práctica privada de la abogacía en Wall Street, antes de entrar en el servicio público como fiscal del Distrito Sur de Nueva York. Hombre elegante y atildado, la hija de Teddy Roosevelt lo había descrito como "el hombrecillo que ponen sobre la tarta de bodas." Dewey contaba para su campaña presidencial con el importante apoyo de los principales medios de comunicación de tendencia republicana, como Time, Life, y el New York Herald.

Robert Taft era conocido por ser un crítico inflexible de los programas del New Deal en el interior, y se oponía frontalmente a la política de alianzas internacionales establecida en los primeros años de la Guerra Fría, abogando por una vuelta al aislacionismo de los años 20. De Taft se creía que era demasiado conservador para ganar una elección presidencial. Sus apoyos se limitaban a unos cuantos estados del Medio Oeste. El Gobernador Earl Warren era un desconocido fuera de California. Y el General MacArthur renunció a hacer campaña activa, ya que se encontraba en Japón como Comandante de las fuerzas ocupantes.

El "candidato sorpresa" fue Harold Stassen, el "chico maravilloso" que diez años atrás se había convertido en Gobernador de Minnesota con sólo 31 años. En 1945 había integrado el comité fundador de las Naciones Unidas. Internacionalista convencido, Stassen era el más liberal de los aspirantes republicanos, aunque muchas de sus opiniones destacaban por su ambigüedad. Sorprendió a Dewey en las primarias de Wisconsin y Nebraska, convirtiéndose en su principal rival para la nominación. Pero cometió un error de cálculo al dejarse llevar por la euforia y creerse capaz de derrotar a Taft en Ohio. Taft venció sin problemas en su estado natal, y Stassen se ganó la activa enemistad de los conservadores. A pesar de ello, seguía por delante de Dewey en las encuestas para la primaria de Oregon.

Concienciado de que una nueva derrota en Oregon acabaría con sus opciones de hacerse con la nominación, Dewey envió a toda su potente maquinaria política a trabajar el voto en Oregon, y pidió un debate público con Stassen. El debate fue emitido en directo a través de la radio nacional -el primer cara a cara presidencial radiado de la historia. La legalidad del Partido Comunista de EEUU se convirtió en el tema central de la discusión. Stassen, a pesar de su reputación de liberal, argumentó en favor de la ilegalización de los comunistas, mientras Dewey se manifestó en contra. "No puedes disparar contra una idea con una pistola", fue la frase más recordada de Dewey, a quien los observadores consideraron vencedor del debate. Pocos días después, Dewey derrotó a Stassen en la primaria de Oregon, y logró el ansiado momentum.

La Convención Nacional Republicana abrió sus puertas el 21 de junio en Philadelphia. Thomas Dewey llegaba con una considerable ventaja en delegados, aunque no tenía suficientes para salir nominado en una primera votación. La clave estaba, una vez más, en algunos "hijos favoritos" que retenían el apoyo de sus delegaciones en la esperanza de forzar su postulación como candidatos de compromiso. Por ejemplo, el Senador Edward Martin, de Pennsylvania, controlaba 73 delegados. Si alguno de los favoritos quería esos votos, tendrían que hablar con él.

Dewey estableció su cuartel general en el Bellevue-Stratford Hotel y envió a sus hombres a hacer de Santa Claus con los delegados. Regaló boquillas para cigarrillos, ceniceros, y cajas de cerillas para hombres, pintalabios y lencería para sus mujeres, y refrescos para todos por cortesía de su amigo el presidente de la Pepsi-Cola. Harold Stassen no se quedfó atrás y repartió entre los indecisos 1,200 libras de queso de Wisconsin. Los seguidores de Taft llamaron la atención de prensa y público paseando un bebé elefante por el Convention Hall.

Tuvo lugar la primera votación, y Dewey confirmó su favoritismo, haciéndose con el apoyo de 434 delegados. El Senador Taft quedó en segundo lugar con 224 votos, seguido de Stassen con 157. Los rivales de Dewey pidieron un receso de unas horas con la idea de conformar una coalición de Stop-Dewey. Taft, Stassen y Arthur Vandenberg se reunieron en la suite del primero, pero fueron incapaces de acordar a cual de los tres debían apoyar los otros dos. Se limitaron a seguir compitiendo por libre esperando evitar que Dewey lograse el número de delegados necesario.

En una segunda votación, Dewey amplió su mayoría hasta los 515 delegados. Los "hijos favoritos" se iban decantando a su favor, y se situaba a sólo 33 delegados de asegurar la nominación. Taft, consolidado como primera alternativa a Dewey, telefoneó a Stassen para exigir su retirada y pedirle su apoyo. Pero ante la negativa de este a apoyarle, Taft escribió un discurso de concesión y lo leyó justo antes de la tercera votación. Dewey fue nominado con 1,094 votos.

Como running-mate propuso al Gobernador Earl Warren, de California, uno de los pocos rivales que no había intentado conspirar contra su candidatura. Warren fue confirmado por aclamación. Con los gobernadores de dos de los estados más populosos de la Unión en el ticket, los republicanos abandonaron su Convención muy confiados en recuperar la Casa Blanca después de dieciseis años. En las legislativas de 1946, el GOP se había hecho con el control de las dos cámaras del Congreso, los ánimos estaban bajos entre los demócratas del Presidente Harry Truman. El ex Vicepresidente Henry Wallace se presentaba por el Partido Progresista y amenazaba con robar votos a Truman en los grandes estados del Norte y el Medio Oeste. Mientras que en el Sur, Strom Thurmond, candidato de los dixiecrats amenazaba con hacer lo mismo.

Los sondeos señalaban amplias ventajas de dos dígitos para Dewey. Cuatro años atrás, Dewey había perdido muchos votos al permitir que el Presidente Franklin Roosevelt plantease la disputa electoral en términos de batalla partidista. Por eso, en 1948 su estrategia pasaba por situarse por encima de las divisiones partidistas. Evitó atacar directamente a Truman, y abusó de una retórica llena de lugares comunes y frases vacías sin contenido real. Una editorial del Louisville Courier-Journal lo describió así: "Ningún candidato presidencial en el futuro será tan inepto que cuatro de sus principales discursos puedan reducirse a estas cuatro sentencias históricas: 'La agricultura es importante'. 'Nuestros ríos están repletos de peces'. 'No puedes tener libertad (freedom) sin libertad (liberty)'. 'Nuestro futuro nos espera'."

Por contra, el Presidente Truman adoptó una estrategia agresiva. Ridiculizó la obsesión de Dewey por presentarse como un candidato no partidista, criticó su resistencia a pronunciarse sobre políticas concretas, y atacó con desprecio al Congreso controlado por los republicanos -lo definió como "el Congreso que no hace nada." Dewey no salió en defensa de los legisladores republicanos, y se evidenciaron las diferencias existentes entre el liderazgo conservador del Congreso y la plataforma política aprobada en la Convención Republicana que abogaba por la expansión de la Seguridad Social y la legislación de derechos civiles, o la promoción federal de la sanidad y la educación. A pesar de todo, los sondeos de opinión seguían asegurando que la ventaja de Dewey era irreversible. Ni siquiera el entorno de Truman creía en el milagro y concebía la campaña como un "último hurra".

La noche del 2 de noviembre, la familia Dewey esperó los resultados del escrutinio en el Roosevelt Hotel de Nueva York, acompañados de amigos y aliados que querían ser los primeros en abrazar al nuevo Presidente. "Cariño, ¿cómo te sentirás al acostarte con el Presidente de los Estados Unidos?", le repetía Dewey a su mujer. Los primeros resultados confirmaron el dominio de Dewey en los estados de New England. Pero se dio cuenta que estaba en problemas al comprobar que sus ventajas en esos estados, así como en Nueva York, eran más cortas de lo previsto. Truman ganó sorpresivamente en Massachusetts, y empezaba a liderar el voto popular a nivel nacional. Los comentaristas políticos, como H. V. Kaltenborn de NBC, insistían en que la ventaja de Truman en votos populares era sólo temporal y que Dewey terminaría ganando la elección. El periódico republicano Chicago Tribune se aventuró a publicar una primera edición con el titular "Dewey derrota a Truman". Pero el paso de las horas vino a confirmar la ventaja del Presidente. A las 10,30 de la mañana siguiente, el Gobernador Dewey envió un telegrama de felicitación a Truman. Contra todo pronóstico, Dewey perdió grandes estados industriales como Ohio e Illinois, y fue incapaz de ganar en California, el estado de su running-mate. Ver mapa.

El ego de Obama

Son muchos los que ven en Barack Obama el candidato presidencial más ególatra de la era moderna. Para ellos recomiendo el último artículo de Charles Krauthammer. The Audacity of Vanity

(...) Barack Obama wants to speak at the Brandenburg Gate.

He figures it would be a nice backdrop. The supporting cast -- a cheering audience and a few fainting frauleins -- would be a picturesque way to bolster his foreign policy credentials.

What Obama does not seem to understand is that the Brandenburg Gate is something you earn. President Reagan earned the right to speak there because his relentless pressure had brought the Soviet empire to its knees and he was demanding its final "tear down this wall" liquidation. When President Kennedy visited the Brandenburg Gate on the day of his "Ich bin ein Berliner" speech, he was representing a country that was prepared to go to the brink of nuclear war to defend West Berlin.

(...) Does Obama not see the incongruity? It's as if a German pol took a campaign trip to America and demanded the Statue of Liberty as a venue for a campaign speech. (The Germans have now gently nudged Obama into looking at other venues.)

Americans are beginning to notice Obama's elevated opinion of himself.

(...) Obama is a three-year senator without a single important legislative achievement to his name, a former Illinois state senator who voted “present” nearly 130 times. As president of the Harvard Law Review, as law professor and as legislator, has he ever produced a single notable piece of scholarship? Written a single memorable article? His most memorable work is a biography of his favorite subject: himself.

It is a subject upon which he can dilate effortlessly. In his victory speech upon winning the nomination, Obama declared it a great turning point in history — “generations from now we will be able to look back and tell our children that this was the moment” — when, among other wonders, “the rise of the oceans began to slow.” As economist Irwin Stelzer noted in his London Daily Telegraph column, “Moses made the waters recede, but he had help.” Obama apparently works alone. (...)

jueves, 17 de julio de 2008

Romney ordena sus cosas y espera la llamada


Más movimientos sospechosos de Mitt Romney. Sus portavoces han anunciado que el ex Gobernador de Massachusetts perdonará los más de 45 millones de dólares en préstamos que invirtió en su propia campaña echando mano de su fortuna personal. Pedirá a la Federal Election Commission que los préstamos sean reclasificados como contribuciones. Si John McCain decidiera renunciar a la financiación pública, algo que no parece probable, Romney como su running-mate podría donar o prestar a su campaña una cantidad ilimitada de su propio dinero. Romney not getting his $45m back

(...) Mitt Romney, whose prospects of becoming John McCain's running mate appear on the rise, is preparing to formally declare he will not seek donations to repay $45 million in personal loans he made to his failed presidential bid - the biggest ever made by a candidate in a primary campaign.

The move could clear away the last remnants of a divisive primary race, ensuring that he and his financial supporters are focused on helping McCain, but it could also put him at odds with McCain's campaign reform message.

(...) If Romney became the vice presidential nominee, the rules appear to allow him to give or loan unlimited funds to McCain if the ticket rejects public funds, according to Michael J. Malbin, executive director of the nonpartisan Campaign Finance Institute. McCain, however, has said he will take public funds for the general election, a decision expected to translate into a major financial disadvantage for the Republican ticket. (...)

Obama + DNC = 92 (no 72) millones de dólares

Ahora sabemos que el interés de la campaña de Barack Obama por reducir expectativas en torno a la recaudación de fondos del mes de junio era una estrategia. El candidato demócrata recaudó 52 millones de dólares en el sexto mes del año, superando en más del doble lo recaudado por John McCain. Aunque el candidato republicano cuenta con 20 millones de dólares más que Obama contando con la aportación del Comité Nacional Republicano. Obama y el Comité Nacional Demócrata reúnen un total de 72 millones de dólares.

(Actualización) La primera información suministrada por David Plouffe esta mañana era incorrecta. Bill Burton, portavoz del candidato, ha enviado un nuevo e-mail a sus partidarios para reportar un error:

"The Obama campaign has $72 milllion cash on hand on its own, not combined. The DNC totals will be out shortly."

Después de lo cual, el Comité Nacional Demócrata ha anunciado que terminó el mes de junio con 20.3 millones de dólares en la caja. Por lo tanto, la cifra combinada Obama+DNC alcanza los 92 millones de dólares. Muy cerca de los 95 millones con que cuentan McCain+RNC.

Antecedentes de Ohio

Jay Cost hace un extenso análisis de lectura obligada sobre la conducta electoral del estado de Ohio. Nos ilustra con circunstancias anteriores que nos pueden servir para juzgar casos posteriores. Swing State Review: Ohio, Part 1

(...) We'll begin with Ohio, which typically has been a crucial component of Republican voting coalitions ever since the Civil War. That being said, Ohio has not been a state that the Republican Party could necessarily count on. Since 1960, it has voted with the winning party in every cycle. That's 11 in a row. Plus, Ohio's popular vote has tracked closely with the national popular vote. Over those 11 presidential elections, Ohio's vote has deviated from the national vote by a scant 2%.

Ohio behaves like this because of its diversity. It has large populations firmly rooted in one party or the other. A great example of this can actually be seen in the famous election of 1896. In Ohio, Democrat William Jennings Bryan won 47% of the vote against William McKinley, of Canton. At first blush, that seems strange. Why didn't McKinley dominate his home state? The answer had to do with the state's diversity. McKinley was the candidate of prosperous American industry, Bryan of struggling farmers. Because Ohio was a state with sizeable farming and industrial elements, it split its vote between the two.

While the nature of the Republican and Democratic bases have changed - the fact remains that both parties have large enough bases that competitive elections are inevitable. The relatively narrow slice of voters in the center of the state is thus endowed with the power to swing many elections one way or the other.

Continúa... (...)

Bayh-Obama-Nunn


El Senador Obama se dejó ver ayer con dos de los hombres que más suenan en las quinielas para aocmpañarle en el ticket demócrata: el Senador Evan Bayh, de Indiana, y el ex Senador Sam Nunn, de Georgia. El encuentro tuvo lugar en el marco de un panel de debate sobre armas nucleares y Seguridad Nacional celebrado en la Purdue University, en West Lafayette, Indiana. Los dos interesados negaron cualquier conexión entre el encuentro y la selección del candidato a VP.

miércoles, 16 de julio de 2008

(Actualización) 2000 Election Night

Ya existe por ahí en el archivo del blog material sobre la interminable noche electoral de 2000. Aquí incorporo nuevo material disponible en youtube. Las palabras subrayadas en azul contienen enlaces a videos.

A las 7:48 de la tarde, cuando aún se sigue votando en algunos lugares de FLorida, las grandes cadenas se atan la manta a la cabeza y proyectan de forma oficial la victoria de Al Gore en Florida basándose únicamente en sondeos a pie urna.



Al Gore alcanza su mejor momento hacia las 9 de la noche, con victorias en Michigan y Pennsylvania que, sumadas a la esperada en Nueva York, y la supuesta en Florida, le facilitan mucho el camino hacia la Casa Blanca. Es a partir de las 9:30 cuando el Gobernador Bush comienza a recuperar terreno con su sorpresiva victoria en Tennessee, estado natal de Gore.



Hacia las 10 de la noche, los datos reales de escrutinio que llegan desde Florida aconsejan volver a situar el estado en la columna de los "too close to call". Se va acercando la medianoche y se confirma la gran cagada de los exit polls que cuatro horas antes habían proyectado la victoria de Gore en Florida. Al 81% del voto escrutado en el estado soleado, Bush vence a Gore por tres puntos -50% frente a 47%.



Gore vence en Washington y tiene grandes opciones en Oregon, Wisconsin y Iowa. Pero no es suficiente. Después de haber perdido todo el Sur Profundo y el Oeste Montañoso, necesita obligatoriamente Florida para llegar a los 270. El que gane Florida ganará la Presidencia. WI, OR y IA sumadas dan menos votos electorales que Florida sóla. Y para desgracia de Gore, Florida es el único de los cuatro estados no adjudicados en que Bush va por delante. Sobrepasada la madrugada, con el 95% escrutado en Florida, Bush supera a Gore en unos 37,000 votos.

Pasadas las 2 de la madrugada, Tom Brokaw -NBC News- interrumpe para confirmar la victoria de Bush en Florida, y proclamarlo 43º Presidente de los Estados Unidos.



Pero con un 99% escrutado en Florida, la diferencia continúa estrechándose. Apenas 11,000 votos separan a Bush y Gore, y empieza a hablarse de recuentos...

martes, 15 de julio de 2008

(Actualización) Romney haciendo méritos

El ex Gobernador de Massachusetts concedió ayer una amplia entrevista a CBS News. Habló de su fallida campaña y de su apoyo incondicional a John McCain. Con el logotipo de McCain bien visible durante toda la entrevista. Así se promociona un aspirante a Vicepresidente. Va camino de dejar pequeño cualquier precedente. Eso sí, para hacerse valer y aparentar cierta despreocupación, ha dicho que tiene intención de visitar los Juegos Olímpicos de Pekín que se celebrarán entre el 8 y el 24 de agosto, periodo clave para la selección vicepresidencial. Ver la entrevista.

Romney haciendo méritos

El ex Gobernador Mitt Romney, de Massachusetts, sigue haciendo méritos ante McCain para integrar el ticket republicano. Ayer volvió a Michigan, su estado natal, para participar en la inauguración de unas nuevas oficinas de campaña McCain-2008 en Farmington Hills, un suburbio de Detroit -la ciudad más peligrosa de USA, os lo digo por si pensáis visitarla. Las oficinas servirán como cuartel general para la operación electoral del candidato republicano en la región de los Grandes Lagos -Michigan, Wisconsin e Indiana. Además, su hermano mayor Scott Romney ha sido confirmado como co-presidente de la campaña del Senador McCain en Michigan.

La presencia de Romney sirve como previa a la visita de dos días que John McCain emprenderá el próximo jueves a diferentes puntos de la mitad occidental del estado de Michigan. El Senador por Arizona asistirá el jueves a una cena de recaudación de fondos en la mansión del antiguo embajador italiano Peter Secchia, y el viernes se verá con los empleados de la industria automovilística en el General Motors Tech Center.

En Campaña: Obama ante la NAACP

El Senador Barack Obama estuvo ayer en Cincinnati, la segunda área metropolitana de Ohio, para comparecer ante la convención anual que la National Association for the Advancement of Colored People (NAACP) celebraba en la ciudad. Acusado por muchos afroamericanos de utilizar sus discursos ante audiencias negras para dirigir mensajes a los votantes blancos, el candidato volvió a insistir con un mensaje para consumo de blancos y negros por igual. Habló de la responsabilidad individual y participaicón de los padres en la educación de sus hijos.

"Sé que algunos dirán que he sido muy severo con la gente sobre este asunto de la responsabilidad. Pero no voy a dejar de hablar sobre ello, porque creo que, al final, no importa cuánto dinero invirtamos en nuestras comunidades, ni cuántos planes de diez pasos propongamos, ni cuántos programas gubernamentales presentemos. Nada cambiará si no nos responsabilizamos más de nuestras propias vidas."

lunes, 14 de julio de 2008

Los Obama en New Yorker

El matrimonio Obama en el Despacho Oval. Él con vestimenta islámica, y ella con un Kalashnikov a la espalda, mientras la bandera nacional arde en la chimenea y un retrato de Bin Laden cuelga de la pared. Es la última portada de la revista New Yorker, un semanario liberal que probablemente apoye a Obama en estas elecciones. Lo presentan como una crítica en forma de sátira a las falsas alegaciones que durante la campaña han intentado representar al Senador Obama como un musulman radical para confundir a los votantes. Pero la idea no ha sido entendida por los partidarios del candidato, y ha recibido una mala acogida en la campaña del Senador. La han calificado de "insultante y de mal gusto." Saben que este tipo de imágenes, por mal entendidas, pueden generar una fuerte resistencia psicológica entre algunos votantes a la hora de darle su voto.