miércoles, 3 de junio de 2009

Pierre Salinger: Secretario de Prensa de la Casa Blanca (1961-1964)


Pierre Emil George Salinger (n. 14 de junio, 1925 - m. 16 de octubre, 2004) Periodista estadounidense. Fue Secretario de Prensa de la Casa Blanca (1961-1964) durante todo el mandato del Presidente John F. Kennedy y los primeros meses de mandato del Presidente Lyndon B. Johnson.

Primeros años

Hijo de un ingeniero neoyorkino y de una periodista francesa, Salinger nació en San Francisco, California. Se educó en la religión católica de su madre, a pesar de que su padre era judío. Niño prodigio, aprendió a tocar el piano antes que a leer, y a la edad de seis años dio su primer recital en Toronto, Canadá. Por miedo a los efectos negativos que pudiera tener sobre él una carrera artística a tan temprana edad, sus padres decidieron cancelar todas sus actuaciones ante el público, aunque siguió recibiendo lecciones de piano en privado.

A los 17 años, se alistó en la Armada y sirvió en un submarino en el Océano Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial. De vuelta en California, en 1947 se graduó por la Universidad de San Francisco.

Periodista

Encarriló su carrera hacia el periodismo, trabajando como reportero del San Francisco Chronicle y redactor de la revista Collier's a finales de los años 40 y principios de los 50. Destacó por su serie de artículos sobre abusos penitenciarios.

En 1956, comenzó una investigación periodística sobre la figura de James Hoffa, jefe del sindicato de camioneros, vinculado al crimen organizado. La investigación lo pondría en contacto con Robert Kennedy, entonces consejero legal del Comité Especial del Senado para investigar las actividades ilegales en las relaciones sindicato-empresa (1957-1959). Kennedy incorporó a Salinger como asesor del Comité.

Campaña electoral de 1960

Recomendado por Robert, Salinger fue nombrado en 1959 jefe de prensa del Senador John F. Kennedy. Y en 1960, ejerció de portavoz de la campaña presidencial de JFK.

Durante la batalla por la nominación presidencial demócrata, a Salinger le tocó ser particularmente duro con el Senador Lyndon B. Johnson, de Texas, principal amenaza para la nominación de JFK. Más tarde se vio obligado a modificar el tono para procurar la incorporación de Johnson al ticket electoral.

Salinger explicó así lo que vivió en la Convención Nacional Demócrata de 1960: "Habíamos sido muy duros con Lyndon Johnson porque era un candidato potencialmente peligroso para nosotros. De repente, una mañana, unas 24 horas antes de la nominación, recibí una llamada de Phil Graham (editor del 'Washington Post') diciéndome: "deja de atacar a Johnson." Yo le pregunté, "¿qué quieres decir?" Y él me contestó, "va a ser el candidato a Vicepresidente." Esa fue la primera vez que oí a nadie mencionar esa posibilidad que nunca habíamos contemplado. Graham tenía buenas relaciones con John Kennedy, así que podía saber algo de lo que yo no había oído hablar. Inmediatamente fui a ver al Senador Kennedy, para decirle que Phil Graham me había dicho que no atacara más a Johnson. Kennedy me dijo, "no es mala idea."

"A las 6:30 de la mañana del día siguiente a la nominación del Senador Kennedy, Kenny O'Donnell y yo fuimos a ver a Bobby (Kennedy) para empezar a discutir sobre la selección de un Vicepresidente. Bobby se estaba bañando y nos gritó desde el baño, "¿cuántos votos electorales conseguiremos en noviembre si ganamos el Sur y el Noreste? ¿podemos ganar la elección con esas regiones?" O'Donnell le dijo, "no estarás pensando en nominar a Lyndon Johnson, ¿verdad?" Y Bobby respondió que sí. Luego tuvimos una gran pelea con él; ni a Kenny ni a mí nos gustaba Johnson; yo apostaba fuerte por el Senador Symington y creo que Kenny quería al Senador Henry "Scoop" Jackson. Pero Bobby dijo, "no, parece que va a ser Johnson."

En los últimos cuatro meses de campaña, Salinger estuvo en contacto permanente con Herb Klein, el director de comunicaciones del republicano Richard Nixon. Por solidaridad el uno con el otro, Salinger y Klein acordaron informarse mutuamente en caso de que tuvieran conocimiento de algún truco sucio que sus respectivas campañas estuvieran preparando contra el adversario.

Secretario de Prensa de la Casa Blanca (1961-1964)

Tras la victoria electoral, Pierre Salinger se convirtió, a sus 35 años, en Secretario de Prensa de la Casa Blanca. Planificó grandes innovaciones para las conferencias de prensa presidenciales: su antecesor, Jim Hagerty, había sido el primero en permitir la filmación y emisión de versiones editadas para televisión de las ruedas de prensa del Presidente; Salinger se propuso ir más allá y autorizar las emisiones en directo.

Los reporteros habían admirado la eficiencia y profesionalidad de Hagerty; con Salinger establecieron una relación más cercana, apoyada en el cariño y el aprecio, llegando a considerarlo un aliado. Salinger tuvo una clara ventaja respecto a su antecesor: al Presidente Dwight Eisenhower, hombre de formación militar, le había gustado guardar siempre las distancias con los periodistas; por contra, el Presidente Kennedy, cuyo primer empleo había sido como reportero del International News Service, era mucho más accesible para los medios, y contaba a varios periodistas entre sus amigos personales. Eso facilitó la labor de Salinger.

Salinger explicó así su relación de trabajo con el Presidente: "Había algo diferente en la Administración Kennedy. La puerta del Despacho Oval nunca estaba bloqueada; doce de nosotros teníamos acceso a ese despacho a cualquier hora del día. No teníamos que ir a pedirle permiso a nadie para ver al Presidente; símplemente, entrábamos. A veces decíamos cosas con las que el Presidente no estaba de acuerdo, y nos replicaba con fuerza. Pero teníamos la posibilidad de decir lo que quisiéramos; no era una administración en la que el staff del Presidente tuviera que imaginar cual era su posición antes de una reunión para asegurarse de seguir esa línea. De alguna manera, yo fui el outsider dentro de su círculo interno: yo no era un hombre de Harvard, y no era irlandés -pero esto nunca fue un problema."

En la imagen: el Presidente John F. Kennedy y Pierre Salinger (derecha) a bordo del USS Joseph P. Kennedy, en 1962.

El momento más complicado le llegó en octubre de 1962 con la Crisis de los Misiles. La mañana del sábado 20 de octubre de 1962, el Presidente Kennedy se encontraba hospedado en el Hotel Sheraton Blackstone de Chicago con una agenda repleta de eventos de campaña de apoyo a candidatos demócratas locales para las elecciones de medio mandato. Apoyar a la maquinaria demócrata de Chicago era una prioridad para un Kennedy que debía en gran medida su elección de 1960 a las técnicas de patronaje del Alcalde Richard Daley.

Pierre Salinger, como acostumbraba en casi todos los viajes, había acompañado a Kennedy a Chicago. Aquella mañana, el Presidente le llamó, "Pierre, sube a mi habitación, tengo que decirte algo." Cuando llegó a su suite, Kennedy le estaba esperando: "Pierre, me encuentro fatal. Tengo una gripe de caballo. Los médicos me dicen que debo volver a Washington cuanto antes si no quiero poner mi salud en peligro." Salinger se dio cuenta enseguida que el pretexto del resfriado era falso, pero no tuvo más remedio que anunciarlo como una verdad: "el volumen de las actividades era al aire libre. Y la opinión del doctor ha sido que era mejor cancelar su agenda y volver a Washington", dijo a los reporteros.

El Presidente se negó en un principio a facilitar más información a Salinger y, durante varias horas, el Secretario de Prensa tuvo que moverse a ciegas ante la ansiedad de la prensa por saber más detalles. Finalmente, fue informado de que, cuatro días antes, unas fotografías aéreas tomadas sobre Cuba demostraban la instalación de misiles nucleares en la isla. Salinger se incorporó a las reuniones del comité ejecutivo del Consejo de Seguridad Nacional, y durante los días que duró la crisis fue la cara y la voz de la administración.

La tarde del 22 de noviembre de 1963, momento en que el Presidente Kennedy fue tiroteado en las calles de Dallas, Salinger se encontraba volando sobre el Océano Pacífico, camino de Japón, acompañado del Secretario de Estado Dean Rusk y otros oficiales del Gobierno, para preparar una histórica visita de Kennedy a Japón (la primera de un Presidente americano desde la Segunda Guerra Mundial) planeada para febrero de 1964.

En el avión recibieron un breve teletipo: "El Presidente Kennedy herido gravemente, quizá mortalmente, por disparos en el centro de Dallas." Generalmente, Salinger acostumbraba a acompañar al Presidente en todos sus viajes nacionales e internacionales, pero aquel día no lo acompañaba en Texas. Incomunicado, el Secretario de Prensa no tuvo acceso a información de primera mano sobre lo ocurrido, ni la posibilidad de dar la noticia de su muerte.

Se mantuvo como Secretario de Prensa de la Casa Blanca durante los cuatro primeros meses de la presidencia de Lyndon Johnson, hasta que renunció con la intención de preparar una carrera política propia. En agosto de 1964, tras el fallecimiento del Senador Clair Engle, de California, Salinger fue designado para cubrir su vacante. Se dispuso a intentar ser ratificado por los votantes en noviembre, pero perdió la elección frente al candidato republicano, el actor de cine George Murphy.

Campaign manager de Bobby Kennedy (1968)

Tras unos años trabajando como relaciones públicas en la empresa privada, Salinger fue campaign manager de la campaña presidencial de su amigo el Senador Robert Kennedy (1968). Tuvieron que organizar la campaña con poco tiempo y de forma casi improvisada tras la inesperada renuncia de Johnson a presentarse a la reelección, pero obtuvieron buenos resultados: destacando su triunfo en California, se hicieron con 396 delegados, menos que los 561 del Vicepresidente Hubert Humphrey, pero más que los 258 del Senador Eugene McCarthy.

Todo se vino abajo con el asesinato del candidato la noche del 5 de junio de 1968 en el Hotel Ambassador de Los Angeles. Aquella noche, el Senador Kennedy ganó las primarias de California y Dakota del Sur, y Salinger recibió una llamada del influyente Alcalde de Chicago, Richard Daley, en la que este le aseguraba que tras lo visto en California había decidido dar su apoyo a Kennedy. Estaban concretando apoyos importantes y decididos a plantear batalla por la nominación en la Convención.

En la imagen: Pierre Salinger (centro) viendo por televisión la declaración de victoria de Bobby Kennedy en el Hotel Ambassador de Los Angeles, California, el 5 de junio, 1968.

Cuando el Senador Kennedy fue tiroteado en los pasillos interiores de la cocina del hotel, Salinger se encontraba a sólo 4 metros de distancia. Unos pocos días antes, durante la primaria de Oregon, Jim McManus, uno de los hombres que trabajaba en la logística de la campaña, le había dicho a Salinger, "bajo ninguna circunstancia debería Bobby pasar por esa cocina. Ya sabes que habitualmente suele haber grasa en el suelo. Se va a caer o algo." No le dieron demasiada importancia al consejo, al tratarse de un peligro menor, y a Salinger se le olvidó pasar el mensaje al candidato. Esa recomendación habría podido evitar el magnicidio.

Desolado por el asesinato de su amigo, Salinger se marchó a vivir a Francia.

Últimos años

En 1972 volvió a EEUU para colaborar como asesor de comunicaciones en la fallida campaña presidencial del Senador George McGovern. Apartado definitivamente de la política, en 1973 volvió al periodismo como redactor del periódico francés L'Express; en 1978 se convirtió en corresponsal jefe de la cadena de televisión ABC en París; y en 1983 pasó a ser corresponsal jefe de ABC en Europa. En 1981 recibió el George Polk Award in Journalism por dar la primicia de que el Gobierno de EEUU había negociado en secreto con Irán por la liberación de rehenes.

Retirado en 1993, levantó una gran polémica en 1996 al denunciar en público que la misteriosa explosión en pleno vuelo de un Jumbo de la compañía TWA había sido consecuencia de una maniobra balística con misiles disparados desde uno de los destructores Aegis de la Marina estadounidense. Años antes, en 1988, Salinger mantuvo que el estallido del avión de la PanAm en Lockerbie -de la que EEUU acusó a terroristas pagados por Libia- fue provocado por Siria e Irán, y que EEUU prefirió ocultar la verdad para no perjudicar los procesos de paz en Oriente Medio.

En los últimos años de su vida se instaló de forma definitiva en Francia, cumpliendo su promesa de que "si Bush gana las elecciones, voy a dejar el país y pasar el resto de mi vida en Francia." Murió en octubre de 2004 en Cavaillon, Francia, a los 79 años de edad. Está enterrado en el Cementerio Nacional de Arlington.

Video: una de las declaraciones de Pierre Salinger desde la Casa Blanca durante la Crisis de los Misiles, en octubre de 1962.

4 comentarios:

Nestor dijo...

Welcome back, Antxon !

Se echaban en falta tus magníficos artículos.

Carlos :. dijo...

Me alegro mucho de leerte de nuevo, el nivel del artículo es tan bueno como de costumbre.

EDUARDO REY COSTAS dijo...

Hola

Me encanta tu blog y lo sigo desde hace tiempo pero ya habia perdido la fe de que volvieses a escribir.Me alegro de que lo hayas retomado.

¿Escribiras un post al mes , a la semana o no se sabe?

Gracias

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

No lo sé. Ahora no estoy siguiendo la actualdiad en el blog, por lo tanto actualizo un poco cuando me apetece. Lo mismo puedo estar 2 o 3 semanas sin actualizar, o una semana puedo actualizar 3 o 4 veces. No sé. Según me de, porque he perdido esa rutina de la campaña, y para atcualziar con biografías pues no corre prisa, la motivación es variable, y el calor no ayuda :)

Pero a final de año sí que quiero volver a seguir la campaña electoral para las elecciones al Congreso y a Gobernadores del año que viene. Hasta la recta final no le meteré la intensidad que le metí a la campaña presidencial, pero iré entrando poco a poco en calor de nuevo.

Es que el ritmo de actualizaciones que le metí en los casi dos años de las presidenciales fue brutal. Aún me estoy recuperando xD